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BLOG DE LA FUNDACIÓN PARA LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL DERECHO Y LA EMPRESA





El pasado 14 de junio de 2017 cerró sus puertas #SharingMadrid, el mayor evento de economía colaborativa celebrado hasta la fecha en nuestra ciudad. Durante dos días se han congregado un buen número de empresas que, con pequeños equipos y una enorme capacidad de conexión, están generando terremotos en nuestras industrias tradicionales. Durante dos días la conversación en todo el evento ha sido disruptiva y los contactos generados probablemente resultarán en proyectos exponenciales. Este evento posiciona a Madrid en el mapa mundial de ciudades con grandes citas tecnológicas, como San Francisco o Londres.


Cristina Jiménez, Presidenta de FIDE, acompañada de Fernando Gallardo (El País), José Luis Zimmermann (aDigital), Rafael Martínez-Cortiña (Thinkeers) y José Luis Cordeiro (Fundación VidaPlus)
Cristina Jiménez, Presidenta de FIDE, acompañada de Fernando Gallardo (El País), José Luis Zimmermann (aDigital), Rafael Martínez-Cortiña (Thinkeers) y José Luis Cordeiro (Fundación VidaPlus)
#SharingMadrid es un nuevo evento que ha atraído el interés de 600 personas inscritas, 30 medios acreditados, de la Comisión Europea, de embajadas, de instituciones públicas y de organizaciones tecnológicas punteras. Los CEOs y directivos de start ups denominadas “unicornios” (con valor mayor de 1.000 millones de dólares) han puesto en valor su conocimiento y han compartido su experiencia con sus pares presentes en Sharing Madrid. Fide ha sido una de las entidades colaboradoras del evento. 

¿Qué hace FIDE entre unicornios?

Cada ecosistema de confianza va generando/potenciando un papel determinado a cada uno de sus elementos sobre la base de sus habilidades y capacidades y en el ecosistema colaborativo la Fundación FIDE ha ejercido el papel de anfitriona megaconectora, siendo pionera en ello en Madrid. Siendo un espacio de reflexión que tiene como objetivo generar el mejor consejo a las autoridades competentes tras un profundo análisis, FIDE fue pionera en identificar el potencial exponencial de la economía colaborativa y la necesidad de reflexionar ante un fenómeno nuevo, rápido y muy transformador de nuestra realidad cotidiana.

Hace sólo tres años la economía colaborativa en Madrid contaba con un puñado de denominados “Hippies Digitales”. Estos defendían modelos de negocio que apenas contaban con unos pocos miles de simpatizantes, pero ya generaban mucha incomodidad a industrias con cientos de millones de clientes. En el 2017 ya hemos avanzado mucho en la comprensión de la Sociedad Digital, pero hace pocos años estos modelos sólo eran comprendidos por personas con mentalidad disruptiva. Con una mentalidad tradicional, se solía considerar que una nueva ley bastaba para limitar y hasta hacer desaparecer nuevos modelos de negocio. Una mentalidad disruptiva ya comprendía las consecuencias exponenciales que esto podía tener en nuestro día a día y tomaba consciencia de la rapidísima evolución con que todo podía cambiar.

Fide ha ejercido de anfitriona 5 estrellas de (casi) todos los protagonistas de la disrupción

Muchos de los grandes protagonistas que han pasado por Sharing Madrid ya han aportado su conocimiento en las sesiones de Sociedad Digital que se han ido celebrando regularmente desde hace dos años en Fide. Los Country Managers de empresas con sede en San Francisco y sus máximos directivos a nivel europeo se han “alojado” para reflexionar tranquilamente en el espacio de confianza “Fide” y, aunque fuesen extraños, han compartido sus cosas con sus pares en la economía digital. Bajo un espacio de empatía, estos extraños han compartido sus cosas con mayor valor: no sólo su conocimiento sobre la sociedad digital, sino cada detalle de sus modelos de negocio, nada menos.

Pocas personas saben que ha sido en Fide donde han ido coincidiendo muchos de los protagonistas, que al operar en distintos sectores no se conocían entre sí. Mientras que otros espacios de reflexión prefirieron centrar sus esfuerzos en análisis sectoriales donde los protagonistas se conocen todos, Fide optó por un análisis completamente transversal donde los grandes protagonistas conectaban holísticamente por primera vez en el análisis conjunto de los retos del siglo XXI. En las sesiones de Sociedad Digital de Fide, el conocimiento de un growth hacker de una start up que ha puesto en jaque al sistema eléctrico holandés tradicional también resultaba de interés para tecnológicas que operan en homesharing o carpooling, pero lo más relevante es que ha sido en Fide donde los protagonistas han comprendido que compartían los mismos retos normativos, operasen en el sector que operasen.
 
FIDE marca la pauta y el tono en “la experiencia” de la reflexión

Pudiera pensarse que un evento como Sharing Madrid ha tenido un tono tecnológico y que las grandes marcas colaborativas han presentado sus novedades, como si fuera una feria tradicional. Es lógico pensar eso porque eso es lo que suele hacer la mayoría, centrarse en la novedad tecnológica, en el producto, pero no en las enormes repercusiones que ello puede tener en un futuro no muy lejano. El tono de Sharing Madrid realmente ha tenido un trasfondo filosófico. Yo mismo tuve el placer de tener un cara a cara con Fernando Gallardo, probablemente una de las personas con mayor conocimiento en España del mundo hotelero y de la industria del turismo. Hablamos del futuro del turismo como elemento catalizador de la felicidad, de longevidad y de blockchain. También de emociones en una sociedad robotizada y del placer de viajar, tanto ahora como cuando seamos transhumanos en el futuro. En Sharing Madrid hablé de filosofía e historia, no de tecnología, igual que hacemos muchos en FIDE. El tono que se ha vivido en Sharing Madrid es el mismo que yo mismo percibí la primera sesión a la que fui invitado en Fide, en la que me sentí entre pares, protegido por un elemento de confianza que nos permitía conectar en un ecosistema de empatía.

Fide ha sido un colaborador estrella de la primera edición de Sharing Madrid. Recordemos que fue en Fide donde se presentó el informe sobre la economía colaborativa  más completo publicado hasta ahora en España, elaborado precisamente por los mismos promotores de Sharing Madrid.

Si esta unidad adelantada de la sociedad digital ya se ha acostumbrado a su papel de pionera, ¿cómo no se va a realizar en FIDE el primer evento satélite de la primera edición de Sharing Madrid(1)? Where else?
 
(1) El evento satélite celebrado en Fide merece una valoración detallada, que merece una entrada propia y se publicará en breve.
 




Viernes, 16 de Junio 2017

La Comisión Europea acaba de aprobar un importante paquete de medidas sobre movilidad en la Unión Europea. Con ocasión de esas medidas, la Comisión ha hecho público un informe, de septiembre de 2016, sobre “el transporte de pasajeros en taxi, vehículos con conductor y coche compartido en la Unión Europea”. Todo ello coincide con otro informe hecho público por la Dirección General de Transporte y Turismo del Parlamento Europeo, relativo a los retos en la financiación de infraestructuras del transporte en la economía colaborativa.


Rosa Guirado es abogada y economista. Es fundadora de Legal Sharing, firma especializada en Economía Colaborativa
Rosa Guirado es abogada y economista. Es fundadora de Legal Sharing, firma especializada en Economía Colaborativa
¿Qué hay de nuevo en todo ello? La defensa a ultranza que se hace de la competencia como mecanismo para regular la movilidad. En el fondo, nada nuevo para España, cuyas autoridades de competencia (CNMC y ACCO, al frente de todas ellas) ya advirtieron –valientemente- la necesidad de atender al interés público de la competencia, a la hora de afrontar el reto tanto de las plataformas online como de economía colaborativa.

Sin embargo, resulta muy relevante que la Comisión Europea subraye lo que ya hace un año ya afirmó en su Comunicación sobre “Una Agenda Europea sobre la economía colaborativa”: que no se pueden imponer restricciones innecesarias o desproporcionadas a las plataformas online.

Por de pronto, cabe hacer el inciso de que las plataformas de conductores con licencias VTC (es decir, de vehículos con conductor, o lo que tradicionalmente se llamaba chófer) no son propiamente plataformas de economía colaborativa, sino plataformas online. Sin embargo, eso no les resta un ápice de legitimidad en su defensa contra el ataque encarnizado del sector del taxi. Pues la cuestión objeto de debate no es la economía colaborativa (de ahí que las recientes conclusiones del Abogado General en el caso UBER les afecten poco), sino que la cuestión de fondo es la competencia.

Pues bien, sobre esta base, la novedad del informe hecho público, es que al referirse a los vehículos con conductor (VTC), subraya que las restricciones del número y proporcionalidad de las licencias VTC respecto de las del taxis son contrarias a la competencia (como ya habían advertido la CNMC y la ACCO).

¿Y por qué es tan relevante esto? Porque la demanda principal que hace el sector del taxi es que “se cumpla la ley” en cuanto a las licencias VTC.

La cuestión es compleja, porque cumplirse, la ley se cumple, en el sentido de que los conductores de Cabify (desde siempre) y UBER (desde que lanzó UberX) actúan con sus correspondientes licencias VTC.

Sin embargo, lo que realmente piden los taxistas es que se cumpla la restricción de limitar la concesión licencias VTC a la proporción de 1 licencia de VTC por cada 30 de taxi.

Resulta interesante tener en cuenta las normas que llevaron a ello: (i) la Ley 25/2009 liberalizó el sector, eliminando las restricciones en la solicitud de licencias (art. 134 LOTT); (ii) la Ley 9/2013 suprimió el artículo 134 LOTT, pero no dio redacción alternativa; y (iii) fue finalmente el Real Decreto 1057/2015 el que dio al ROTT la redacción comentada de restringir la proporción de licencias VTC a 1/30 de las del taxi.

¿Qué ocurre? Que aunque esa proporción se ha cumplido en el momento de concesión de nuevas licencias VTC, fueron muchas las licencias que se solicitaron a partir de la liberalización de 2009 y especialmente entre 2013 y 2015. Licencias cuya concesión fue recurrida por los taxistas, y ahora se encuentran en el Tribunal Supremo, a punto de ser concedidas a sus solicitantes.

Es decir, que gracias a la liberalización de 2009 y por vía judicial –y legítima- se ha alterado la proporción de 1/30, pero ¡ojo! no por incumplimiento de la ley. Y contra eso, nada pueden hacer los taxistas, por mucho que paren ciudades enteras.

Pues bien, por si todo ello fuera poco, en pleno conflicto –o “pataleta”- del sector del taxi, tratando de impedir la competencia de los vehículos con conductor (VTC), ahora la Comisión Europea subraya que ni siquiera es legítimo que España restrinja el número de licencias VTC a 1/30 de taxi, pues esa restricción es ilegal, por ser contraria al derecho –obligatorio- de la competencia.

Esperemos que los políticos españoles tomen pronta nota.
 




Lunes, 5 de Junio 2017

Hoy se ha clausurado el V Congreso de Propiedad Industrial e Intelectual en la Fundación FIDE. En el grupo de trabajo que he podido fácilmente moderar, "Innovación colaborativa y Propiedad Intelectual", hemos reflexionado sobre el camino que mejor nos permitiría enfrentarnos a los retos de la sociedad digital. Parece que la solución es una integración de cabezas pensantes con mentalidades diversas que sepan hacer un mejor uso de las herramientas disponibles.


Yo mismo no sé qué es la innovación colaborativa. Podría definirla como el resultado de las miles de novedades que siguen una dinámica viralmente centrípeta conectada en tiempo real, en espacios donde no existía un mercado y que ahora catalizan bajo conexiones Peer to Peer donde impera la confianza, pero sólo definiría parte de ella. Podría explicar cómo la innovación colaborativa genera una dinámica centrífuga destinada a la creación de nuevas soluciones adaptadas a cada una de las personas que se benefician de ella, y contaría una parte. La innovación colaborativa es muy reciente y sólo se comprende bajo una mentalidad disruptiva.

Tras invitar a los asistentes a pensar en disruptivo, de visionar un video sobre blockchain y de escuchar atentamente los retos que han planteado Miguel Arjona, Director de I+D de Altran, y Marcos Camacho, CEO de Battever y Onlegality, hemos comenzado nuestros ejercicios como deportistas intelectuales de élite, reflexionando, naturalmente. No tenemos las respuestas, pero ante los retos que nos enfrentaremos en estos próximos años, hemos concluido que:

La solución pasa por un buen abogado

Ahora consideramos que “un buen abogado” debería idealmente ser operativamente multidisciplinar, con mentalidad digital y un perfil bastante técnico/tecnológico, sin necesidad de que sea experto en ninguna tecnología concreta. Parece conveniente que sea capaz de integrarse en equipos transversales y comprender las incógnitas de la sociedad digital, sin necesidad de ser un experto en la misma. Debe comprender que sus compañeros de bufete, además de abogados, pueden ser ahora informáticos, ingenieros o expertos en seguridad.

Deberemos proteger lo que realmente haga falta proteger

Los retos con que se encuentra la abogacía ante la innovación colaborativa se resumen en (1) la falta de territorialidad, puesto que ahora se opera digitalmente; y (2) en la ultrarapidez con que opera la inteligencia artificial. Por ello, ahora que parece que los sistemas tradicionales no acceden fácilmente al no mercado y que la lógica indica que no todo se puede registrar, habrá que priorizar aquello que “realmente” haga falta proteger. No parece que haya conflictos con la normativa, que apenas se ha mencionado en la mesa de trabajo, ni parece que falten más herramientas, que tampoco se han puesto en cuestión las actuales. Lo que ahora parece necesario es apuntar a lo que realmente debe ser el objeto a proteger en la expresión de la idea.

Soy tu asesor proactivo desde el minuto 1 de tu idea

En un entorno tan cambiante donde resulta fácil el robo de un modelo de negocio no protegido, parece conveniente que el papel de este “buen abogado” sea estelar en todo esquema de negocio digital. De esa manera, los esquemas de negocio deberán centrar sus esfuerzos desde el principio ya no sólo en producto y en marketing, sino también en protección legal, y en la misma medida. El papel del abogado 3.0 será importante, porque deberá saber diferenciar entre ideas y “ocurrencias”.

Se ha remarcado que muchos de los retos que se plantean se solucionan con una buena comunicación entre las partes y en un mayor comprensión bidireccional, tanto del mundo de la abogacía hacia el de la tecnología como lo contrario, con ingenieros con un mayor conocimiento de nuestra realidad normativa.

En el 2020 ¿los abogados serán directores de estrategia de sus clientes y los ingenieros trabajarán en bufetes? En el 2017 esa hipótesis no es tan descabellada, porque ese tipo de abogado 3.0 con mentalidad disruptiva ya se da.

Muchas gracias a Javier Fernández-Lasquetti por confiar en que podía moderar unas reflexiones tan complejas.
 




Viernes, 31 de Marzo 2017

Mónica Figuerola

El nuevo viajero social está cada día más informado, demanda más transparencia, tanto en las reseñas como en la gestión de reservas, y utiliza las distintas plataformas sociales para sacar más partido a sus viajes. El nuevo cliente se podría percibir como el nuevo concepto de cliente, el “viajero 3.0”.


Los destinos y las empresas turísticas, junto con saber identificar a este nuevo viajero, deben tener en cuenta una serie de elementos intrínsecos a esta nueva tipología del siglo XXI.

1. Nuevos modelos de consumo

La adaptación a los nuevos modelos de consumo es fundamental y la irrupción de los dispositivos móviles está siendo clave para el sector del viaje. Queda aún un pequeño lastre en este sentido, y que es que aunque la inmensa mayoría de los viajeros tienen smartphone y lo usan en sus viajes, cuando salen al extranjero las cifras caen (solo el 50% activa el roamming internacional) por las altas tarifas que les suponen acceder a una buena conexión.

En este sentido, hay que destacar la importancia de que los hoteles ofrezcan wifi gratuito a sus clientes para responder a esta necesidad.

2. Presencia 24/7

Para este cliente hay que estar presente en todas las fases del viaje, teniendo en cuenta las fases de inspiración, la de planificación y la de compartir las experiencias. Cada vez hay un abanico más amplio de internautas que utilizan las plataformas sociales de comunicación y es más frecuente encontrar diversidad en el contenido de las crónicas viajeras.

Las recomendaciones de viajes publicadas difieren bastante en función del sexo y edad del autor del texto y están estrechamente ligadas a un universo tecnológico que ofrece la posibilidad de comentar y compartir esas experiencias en tiempo real.

3. Usabilidad intuitiva

Se  señala que, a la hora de organizar un viaje, se visitan una media de veinte páginas en un período aproximado de un mes y medio, por lo que el reto está en ofrecer una respuesta rápida, fácil e intuitiva al viajero.  

4. Experiencias diversas

El uso de la tecnología y el cambio en las relaciones entre las personas han dado lugar a una revolución cultural. Esta renovación refleja la idea de que los grandes participantes de las redes sociales no son solo aquellos con un perfil joven, sino que cada vez hay un abanico más amplio de internautas que utilizan estas plataformas de comunicación y es más frecuente encontrar diversidad en el contenido de las crónicas viajeras.

Las recomendaciones de viajes publicadas difieren bastante en función del sexo y edad del autor del texto y están estrechamente ligadas a un universo tecnológico que ofrece la posibilidad de comentar y compartir esas experiencias en tiempo real. De ahí que la conectividad sea ya uno de los factores más valorados a la hora de elegir el alojamiento.

5. Datos para conocer a tu cliente

También se presenta como clave el redefinir el servicio al cliente a través de medios modernos. Los establecimientos turísticos han de convertirse en los reyes del servicio al cliente, y tradicionalmente eso se ha traducido en inversión en personal cualificado, pero hoy en día significa inversión en datos y análisis. Los millennials han descubierto una interesante paradoja relacionada con la tecnología: los servicios se perciben más personales cuando dejas fuera de la ecuación a las personas.

6. Reputación digital

En cuanto a las reseñas sobre establecimientos y destinos turísticos, se puede afirmar que están mejor consideradas aquellas que vienen acompañadas de un video o una galería de fotos. Trasladarse de forma virtual al lugar seleccionado permite al viajero saber si esa pre-selección se asemeja o no a sus preferencias.

Se destaca, también, la importancia de estos detalles y la diferencia de costes de producción que supone añadir material gráfico y audiovisual a una reseña. Dicen, además, que en la variedad está el gusto, por lo que cada vez hay más opiniones y recomendaciones sobre viajes y experiencias que sirven de guía para decidir cuál será el destino final de los viajeros.  Pero lo que está claro es que, la posibilidad de compartir las experiencias es trascendental. En muchas ocasiones, los millennials valoran más lo que pueden compartir que incluso lo que pueden tener.

7. Valoraciones sobre experiencias memorables

Profundizando en el aspecto de la percepción del servicio por parte de los usuarios y su capacidad de recomendación, hay que mencionar el reciente estudio de la Universidad de Boston sobre valoraciones otorgadas por usuarios y, centrado en la comparativa entre Airbnb y Tripadvisor, donde se destaca que la empresa colaborativa registra una nota media de 4,7 estrellas en prácticamente todos los alojamientos que comercializa en su plataforma, lo que significa que la puntuación del 95% de las 600.000 viviendas analizadas ha rozado la perfección, frente a lo que sucede en TripAdvisor, donde el análisis de casi medio millón de hoteles concluyó con una nota media de 3,8 estrellas. Airbnb proyecta por tanto, la imagen de que es capaz de ofrecer una experiencia consistente y memorable.

La elevada puntuación tiene que ver con la naturaleza personal y directa del servicio prestado en las viviendas vacacionales. Los usuarios, además, se sienten más capacitados a la hora de dejar su comentario sobre un hotel anónimo que sobre un propietario con el que, además, ha tenido un trato personal. Otro de los factores que puede influir es demográfico, relacionado con la edad media de los usuarios de ambas webs. Y es que, aunque ninguna de las dos empresas facilita datos demográficos desglosados que puedan ser verificados, los analistas coinciden en que el cliente de Airbnb es más joven que el de TripAdvisor. Esto implica que los más jóvenes pueden ser menos propensos a la crítica.

Parece que las viviendas de uso turístico provocan una mayor satisfacción en el usuario al permitirle crearse su propia experiencia tal y como quiera. Esta flexibilidad inherente y la eliminación de obstáculos de servicio puede ser la razón principal que explique esa calificación superior. Los hoteles, según el estudio de la Boston University, lo tienen más difícil para ofrecer una experiencia consistente y excepcional, además de costes más elevados que el alquiler vacacional, lo que se traduce en un precio superior con más puntos de contacto que pueden provocar una experiencia no tan perfecta.
 
En definitiva, el viajero español del futuro estará más hiperconectado, geolocalizado y será más social y veloz. Los nuevos viajeros harán un uso intensivo de cualquier tipo de dispositivo wearable y de las redes sociales. Además, serán compradores más proactivos que cada vez demandarán más contenido a las marcas y de las empresas dedicadas al turismo. Al mismo tiempo serán más exigentes con los productos y servicios a la hora de tomar una decisión de compra y organización de viajes. También, en el destino, los viajeros realizarán sus consultas en tiempo real y de manera inmediata. Y en el caso de la percepción explícita de las experiencias P2P, el trato personalizado con los “anfitriones” condicionará su valoración.
 




Martes, 14 de Marzo 2017

La era digital constituye una auténtica revolución en todos los aspectos. Cuando vais a otro país: ¿buscáis el mejor café?, ¿el mejor servicio del camarero?, ¿o el criterio fundamental es que tenga WiFi? Y es que en esta era digital no sirve de nada tener el mejor café si no te adaptas a las necesidades reales de tus clientes.


Marcos Camacho es CEO de Battever
Marcos Camacho es CEO de Battever
A estas alturas no creo que nadie tenga duda de que las necesidades de las personas han sufrido un cambio vertiginoso en los últimos tiempos.

La nueva pirámide de Maslow ejemplifica esas nuevas necesidades que han surgido con la revolución tecnológica: teléfonos inteligentes que nos permiten estar conectados 24/7 desde cualquier parte del mundo, inteligencia artificial, redes sociales. La sociedad del siglo XXI, la sociedad digital, en la que tenemos acceso desde cualquier sitio a un mundo lleno de información y comunicación multicanal, hace que surjan proyectos que antes serían impensables como Blablacar o Airbnb.

El 75% de los españoles sufre “nomofobia” o miedo a estar sin teléfono móvil, ¿creéis que los negocios se han adaptado a la necesidad del ciudadano del siglo XXI?, ¿por qué no todos los establecimientos disponen de WiFi o cargadores para teléfono móviles si es algo que la gente necesita? Todavía queda mucho por recorrer aunque ya se ven cambios significativos.

Hace muy poco tiempo era muy raro que un cliente en una cafetería pidiese la clave del WiFi para utilizar la red mientras se tomaba un café o un refresco. Hoy es algo totalmente normalizado y la mayoría de establecimientos ya lo ofrecen.

Los negocios tienen que adaptarse a la nueva sociedad digital, a la demanda de los usuarios, y no ser reticentes a entrar en esta era digital que en muy poco tiempo se ha implantado. Esto es algo que no ha pasado nunca históricamente. Nunca antes un cambio en la sociedad se había producido tan rápido. Depende de todos nosotros el ser rápidos en estos cambios y adoptar una actitud proactiva.

Gente reactiva vs Gente proactiva 

Misma situación para todos, diferentes actitudes. Podemos optar por la opción reactiva y no hacer nada, por ejemplo el caso de un taxista que solo se queja de Uber, o podemos ser los primeros en adaptarnos a los cambios y aprovecharnos de las miles de OPORTUNIDADES que se generan a raíz de estos cambios. ¿Conocéis algún gigante del mundo empresarial que haya caído por no adaptarse las nuevas tecnologías? Hay varios ejemplos y habrá muchos más porque los cambios cada vez son más rápidos. Estamos ante una verdadera revolución tecnológica que diferencia claramente las empresas industriales de las digitales. Esto es un cambio en la mentalidad de los empresarios y de la sociedad que a veces no es fácil de asimilar. Muchos utilizan argumentos del tipo: “¡Se van a eliminar muchos puestos de trabajo!", al igual que decían en la Segunda Revolución Industrial debido a las cadenas de montaje. Por supuesto que se van a eliminar muchos puestos de trabajo al mismo tiempo que otros trabajos que ni imaginamos nacerán.

Nuestros hijos (y nosotros mismos!) aspirarán a trabajos que no nos imaginamos ni que puedan existir a día de hoy. Hace 30 años, nadie pensaba que podría trabajar de Community Manager por ejemplo. Mi hermano Miguel se dedica al Big Data y mi hermano José al NLP (Natural Language Processing), ¿os imagináis cuando tratan de explicarle a mi abuela lo que hacen? ¿Nos pasará lo mismo cuando nuestros nietos nos hablen de sus trabajos? Apuesto a que sí. Vemos como en la sociedad industrial nos movíamos más en términos de garantía, y en las empresas del siglo XXI la confianza es mucho más importante. ¿Por qué te montas con una persona u otra en BlablaCar? ¿Por qué eliges un piso u otro en Airbnb? El precio y garantía influyen por supuesto pero los eliges por CONFIANZA, ¿cómo se genera esa confianza? Influyen muchos aspectos pero sin duda la reputación digital tiene un papel fundamental.

La era digital ha revolucionado casi todos los sectores como la música, los viajes, la movilidad, etc. Y gracias a la comunicación que hay en la sociedad, han surgido muchos métodos de colaboración entre ciudadanos lo cual da pie a nuevos negocios que serían imposibles sin la conectividad actual. En las empresas del siglo XXI la confianza es mucho más importante. ¿Por qué te montas con una persona u otra en BlablaCar? ¿Por qué eliges un piso u otro en Airbnb? El precio y garantía influyen por supuesto pero los eliges por CONFIANZA, ¿cómo se genera esa confianza? Influyen muchos aspectos pero sin duda la reputación digital tiene un papel fundamental.

La tecnología en la sociedad digital está a disposición de mejorar la vida del ciudadano, de hacerle las cosas más fáciles y la reticencia inicial que pueda tener gente con un pensamiento aún de sociedad industrial va a ver cómo tiene que cambiar su punto de vista, ya que estamos ante una sociedad digital con un presente-futuro para hacer cosas que aún ni imaginamos. Hay que elegir si ser agente del cambio o verlo venir porque, aunque haya todavía gente que se quiera oponer, es IMPARABLE

 




Martes, 14 de Febrero 2017
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Blog colectivo editado por Rafael Martínez-Cortiña
Eduardo Martínez de la Fe
Eduardo Martínez de la Fe
Rafael Martínez-Cortiña es CEO de Thinkeers, un Think Tank de reflexión distribuida y conectada que ayuda a comprender la Sociedad Digital y que facilita la transformación digital de empresas tradicionales hacia ecosistemas de negocio basados en comunidades conectadas peer-to-peer. Participa en esquemas digitales globales de integración de conocimiento. Pionero de la economía colaborativa en España.