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Afectación del estado de alarma derivado del Coronavirus (RD 463/2020) a los contratos de seguro. Exclusiones de cobertura por pandemia, exclusión, agravación y disminución del riesgo asegurado

Resumen de Sesión del Foro de Gestión de Riesgos. 2 de abril de 2020


La situación creada es excepcional e inédita, no solo está teniendo un efecto inmediato en millones de asegurados, sino que se está prolongando en el tiempo de forma continuada, requiriendo de los asegurados la revisión de sus programas de seguros




Foro de Gestión de Riesgos
Sesión: Afectación del estado de alarma derivado del Coronavirus (RD 463/2020) a los contratos de seguro. Exclusiones de cobertura por pandemia, exclusión, agravación y disminución del riesgo asegurado
Resumen Sesión 2 de abril de 2020
 
Ponente: Gonzalo Iturmendi Morales, Abogado, Socio y Director de Bufete G. Iturmendi y Asociados, S.L.P., Miembro del Consejo Académico de Fide.

Moderador: Vicente Magro Servet, Magistrado de la Sala II del Tribunal Supremo.

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En la sesión se abordaron los principales problemas de los riesgos asegurados tras la declaración del estado de alarma por el contagio por coronavirus aprobado por el Real Decreto 463/2020, el Real Decreto-ley 10/2020 y otras normas concordantes, ha provocado la necesidad de revisar todos los programas de seguros de Empresas, Sector Público, Profesionales y particulares.

La situación creada es excepcional e inédita, no solo está teniendo un efecto inmediato en millones de asegurados, sino que se está prolongando en el tiempo de forma continuada, requiriendo de los asegurados la revisión de sus programas de seguros, quienes han descubierto en algunos casos con sorpresa la exclusión de la cobertura por pandemia y epidemia, así como la posibilidad de estar incurriendo en agravaciones y disminuciones del riesgo inicialmente asegurado cuando aún no se había producido la crisis del COVID-19.

Se trataron las implicaciones del COVID-19 en el sector asegurador, desde tres perspectivas. En primer lugar, ¿cómo funciona en el contrato de seguro la exclusión de cobertura por epidemia y pandemia? En segundo lugar, una vez revisado todo el programa de seguros de la organización: ¿El COVID-19 ha supuesto agravación del riesgo suscrito en su día? Y de ser así, ¿Qué tiene que hacer el asegurado ante la agravación del riesgo para no perder los derechos que le corresponden por el seguro? Y finalmente el último escenario a tener en cuenta es la posible disminución del riesgo en aquellas actividades que –por mandato legal- se hayan visto obligadas a suprimir la actividad o disminuirla de forma significativa. En tales casos: ¿Cómo funciona la disminución del riesgo del asegurado de cara a solicitar el reembolso de la prima? Y sobre todo ¿Qué debe hacer el asegurado en caso de disminución del riesgo?. De responsabilidad empresarial por accidente de trabajo, de Reserva de los Riesgos de la Internacionalización. del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo.

Para revisar el efecto de la exclusión de la cobertura de pandemia en las pólizas de seguros se analizó detalladamente su incidencia –entre otros- en  los seguros de  vida, salud, automóvil, decesos, asistencia en viaje, cancelaciones (con la novedad del Real Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo), pérdida de beneficios, crédito, caución, de responsabilidad civil de Administradores y Directivos de sociedades de capital, de responsabilidad civil médica y sanitaria en caso de uso compasivo de medicamentos en investigación.

Particularmente y por las previsibles pérdidas económicas en la empresa, se planteó el problema de la cobertura de pérdida de beneficios que en España está vinculada a un previo daño material asegurado que no se ha producido en este caso. El COVID-19 no se considera un hecho extraordinario asegurado en base al Reglamento de Riesgos Extraordinarios (Real Decreto 300/2004) que enumera los supuestos incluidos bajo la cobertura del Consorcio de Compensación de Seguros, salvo los pocos casos en los que la cobertura se activa por cierre o imposibilidad de acceso a las instalaciones aseguradas por orden de la autoridad local cuando el origen del contagio está en las instalaciones. Además, el art. 6.m) de dicho Reglamento excluye de la cobertura del CCS, y, por tanto, no quedan amparados por el mismo, "los siniestros que por su magnitud y gravedad sean calificados por el Gobierno de la Nación como de catástrofe o calamidad nacional". La pérdida de beneficios como consecuencia de un fallo en la cadena de suministro que afecte a un proveedor es una garantía opcional por ello conviene comprobar que esta cobertura está o no incluida en póliza. La pérdida por un fallo de proveedor suele activarse siempre y cuando el daño sufrido por el proveedor en sus instalaciones fuera un daño que hubiera estado cubierto si lo hubiera sufrido en  sus propias instalaciones. En algunos casos muy contados, la Pérdida de Beneficios se activa sin que haya un daño material previo. Estas coberturas se denominan “Non Damage Business Interruption Coverage” pero suelen excluir las pérdidas generadas por una pandemia.

Seguidamente se abordaron los escenarios de los artículos 11 y 12 (agravación del riesgo) y artículo 13 (disminución del riesgo), todos ellos de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro en todos los ramos y modalidades de aseguramiento posibles. Nos encontramos ante circunstancias imprevistas para las partes al suscribir el contrato de seguro, factores sobrevenidos, se precipitan en cadena a partir de un primer hecho generador que es la declaración de pandemia del COVID 19. Todo ello a la luz de la  «teoría de la Imprevisión» y la regla « rebus sic stantibus » siempre que se pueda demostrar que, a causa de la pandemia, el cumplimiento del contrato para una de las partes se ha vuelto desproporcionadamente gravoso o conlleva la asunción de un riesgo imprevisible al momento de la suscripción del contrato.

En caso de agravación del riesgo el tomador del seguro o el asegurado debe revisar la documentación del art. 10 de la LCS (cuestionario solicitud o check-list previo al contrato), verificando si se ha producido o no dicha agravación. Seguidamente en caso positivo debe comunicar al asegurador si se produjo la agravación conforme al procedimiento del art. 12 de la LCS. Así como la agravación del riesgo supone un deber del tomador o asegurado, la comunicación de la disminución del riesgo al asegurador es una facultad del tomador del asegurado que podrán, durante el curso del contrato poner en conocimiento del asegurador todas las circunstancias que disminuyan el riesgo y sean de tal naturaleza que si hubieran sido conocidas por éste en el momento de la perfección del contrato, lo habría concluido en condiciones más favorables. En tal caso, al finalizar el período en curso cubierto por la prima * deberá reducirse el importe de la prima futura en la proporción correspondiente, teniendo derecho el tomador en caso contrario a la resolución del contrato y a la devolución de la diferencia entre la prima satisfecha y la que le hubiera correspondido pagar, desde el momento de la puesta en conocimiento de la disminución del riesgo.

También se analizaron los requisitos de la regla rebus sic stantibus a los contratos de seguro. Mientras que las circunstancias permanezcan como en el momento inicial del contrato, las obligaciones deberían cumplirse en los términos pactados en aplicación del principio “pacta sunt servanda”. Sin embargo, cuando la contraprestaciones son de tracto sucesivo y el equilibrio contractual  inicial se ve perturbado de forma sobrevenida con acontecimientos imprevisibles como los generados en la crisis de la pandemia, el principio “pacta sunt servanda” no se aplica, ya que no existe una prevalencia absoluta de la literalidad del contenido de las cláusulas una vez producida una alteración sobrevenida de las circunstancias concurrente en el momento de la suscripción del contrato, como son las circunstancias de la crisis del COVID-19 y las medidas normativas que han alterado el funcionamiento social y económico de toda la sociedad española.

Finalmente se abordó el problema de la fuerza mayor como causa de interrupción del nexo de causalidad que impediría imputar la responsabilidad civil por parte del perjudicado frente al causante del daño. En cualquier caso se espera un aumento de las reclamaciones a raíz de la declaración del estado de alarma decretado con motivo de la pandemia del COBID-19 y las medidas legislativas adoptadas por el Gobierno de España y ratificadas por las Cortes. El papel de la mediación de conflictos civil mercantil podría aligerar gran parte de estas reclamaciones, evitando el colapso de los órganos jurisdiccionales mediante los procesos de mediación de conflictos regulados en la Ley 5/2012.

Directores Foro Gestión de Riesgos:

 
  • Gonzalo Iturmendi Morales, Abogado, Socio y Director de Bufete G. Iturmendi y Asociados, S.L.P., Miembro del Consejo Académico de Fide
  • Vicente Magro Servet, Magistrado de la Sala II del Tribunal Supremo.

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