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"Cuando la inteligencia artificial tenga capacidad de crear trastocará los principios de la propiedad intelectual", Entrevista a Iban Díez.


El Derecho del Entretenimiento es una nueva disciplina que cubre actividades muy diversas, como el cine, la televisión o el arte, incluyendo todo lo relacionado con las nuevas tecnologías, el sector audiovisual, los videojuegos, el deporte o las aplicaciones móviles. Por ello guarda una estrecha relación con los Derechos de la propiedad intelectual e industrial. De todo ello hemos hablado con Iban Díez, presidente de DENAE, la asociación de profesionales del Derecho del Entretenimiento.

Fuente: Carlos B Fernández. Wolters Kluwer



Iban Díez es abogado especialista en media y copyright en Gómez-Acebo y Pombo y presidente de DENAE, la Asociación de profesionales de Derecho del Entretenimiento, una rama de actividad que puede sorprender a algunos pero que, por las materias que engloba, está cobrando cada vez mayor relevancia social y económica y, por tanto, jurídica.

DENAE organiza junto con FIDE el congreso de Derecho de Propiedad Industrial e Intelectual, cuya quinta edición se celebrará en Madrid los próximos días 30 y 31 de marzo.

Diario La Ley Ciberderecho ha hablado con Iban Díez sobre el contenido del derecho del entretenimiento, su relación con la tecnología y la propiedad intelectual e industrial.

Diario LA LEY Ciberderecho : En primer lugar ¿por qué un Derecho del Entretenimiento? ¿Cúal es su contenido?

Iban Díez: La expresión Derecho del Entretenimiento procede del mundo anglosajón, donde se refieren al entertainment law o media law. Este derecho se dedica a un área industrial que cubre actividades muy diversas, como el cine, la televisión, el arte... Aunque el nombre parezca referirse a un sector muy concreto a mí me gusta considerarlo en un sentido amplio e integrador que abarca el mundo del entretenimiento en sus diversas manifestaciones.

Este concepto incluye todo lo relacionado con las nuevas tecnologías, el sector audiovisual, los videojuegos, el deporte, las aplicaciones móviles, etc. No podemos olvidar que el entretenimiento es cada vez más digital porque el mundo es cada vez más digital.

P: ¿Qué importancia tienen los conceptos de propiedad intelectual y de propiedad industrial en el ámbito del Derecho del Entretenimiento?
ID: El entretenimiento se basa en creaciones y en la explotación de esas creaciones. Y detrás de esas obras están sus creadores, que poseen unos derechos sobre las mismas. Por lo tanto la propiedad intelectual es la base jurídico-legal en el mundo del entretenimiento.
Además, dependiendo de las diferentes áreas de actividad, pueden intervenir otros derechos además del de autor, como los derechos de imagen o los derechos de propiedad industrial, que también juegan un papel fundamental según las particularidades propias de cada sector.

P: Este sector jurídico de nuevo cuño ¿Cuenta con un marco legal adecuado?
ID: En mi opinión, el actual marco jurídico con el que nos movemos en el Derecho del Entretenimiento es el adecuado. Por supuesto, sin perjuicio de que pueda necesitar determinadas reformas o modificaciones que den respuesta a los avances que vaya experimentando el sector. Lo que necesitamos es utilizarlo y más y utilizarlo sabiamente.

P: Al ser un sector muy vinculado a lo digital ¿Cómo cree que puede afectarle el futuro establecimiento de un mercado único digital en el ámbito europeo?
ID: El mercado único digital es una evolución lógica del mercado único europeo. Si queremos un mercado único real es necesario ir hacia el mercado único digital.
Por tanto, este mercado único digital va a impactar de lleno, directamente, en el sector del entretenimiento, pero para conocer en qué medida concreta, hay que esperar a ver el resultado final, porque el tema está en pleno debate y en el mismo existen importantes condicionantes, como es el caso de la defensa de la diversidad cultural en Europa.

P: ¿Y en cuanto a la entrada en vigor en mayo de 2018 del Reglamento Europeo de Protección de Datos, qué efectos estima que va a tener en el Derecho del Entretenimiento?
ID: En mi opinión, es obvio que va a impactar, pero menos de lo que creemos. Es un cambio normativo muy profundo, pero el hecho de que llevemos años hablando del Reglamento y de que todavía queden muchos meses hasta que entre en vigor, ha hecho que las empresas y todos los que de forma directa o indirecta tratamos con temas de protección de datos, nos hayamos preparado a conciencia.

Además el Reglamento incide en una serie de principios, como es el caso de la accountability, que ya se han integrado a lo largo de los últimos años en los sistemas de compliance de una gran parte de las empresas europeas.

En cualquier caso, yo creo que en el mundo de la protección de datos lo relevante no es tanto la entrada en vigor de una nueva norma sino las formas de explotación de datos, que es otro de los temas que trataremos en el Congreso. Todo lo relativo a la minería de datos y el big data, que es el nuevo oro de Internet.

Y en ese sentido el Reglamento Europeo de Protección de Datos tiene que suponer una barrera de contención para evitar que las empresas, o quien esté procesando esa información, vaya más allá de lo legalmente posible y, sobre todo, que no ataque los derechos individuales de los usuarios o titulares de los datos.

Es decir no se trataría tanto de poner barreras al big data sino más bien de garantizar los derechos de los usuarios.

P: ¿Y no choca esa teoría con la práctica de muchos prestadores de servicios o de diseñadores de aplicaciones, que solicitan a sus usuarios un gran número de datos personales para darse de alta?
ID: Hay un principio básico en protección de datos, el de la proporcionalidad y la calidad del dato, que impide que se puedan pedir más datos que los que sean estrictamente necesarios para cumplir con la finalidad de la aplicación.

Por ello, si una empresa estuviese pidiendo datos ad cautelam, pensando en una posible explotación futura, estaría infringiendo la normativa, no ya el Reglamento que entrará en vigor el año que viene, sino la normativa actual. Eso no podría hacerse ni siquiera contando con el consentimiento del usuario.

Sin embargo yo creo que en el mundo de las aplicaciones, la tendencia no va tanto por solicitar al usuario que cumplimente un largo formulario con sus datos, sino a obtener los mínimos datos de acceso a la aplicación, posiblemente el correo electrónico de la persona, y que a partir de ahí se obtenga y trate la información que se genere dentro de la aplicación o el servicio.

Amazon o Netflix, por ejemplo, no piden grandes cantidades de datos a sus usuarios, solamente los estrictamente necesarios para acceder al servicio o poder acabar una compra, lo cual es plenamente lícito. Pero una vez dentro de su servicio saben perfectamente lo que estoy haciendo y aplican técnicas de machine learning para identificar cosas que me van a gustar o la forma en que me voy a comportar. Eso es lo realmente importante. El resto de datos, dónde vivo, qué edad tengo, lo van a poder deducir de otras actividades que realizo en esa o en otras aplicaciones a cuyos datos acceden, no hará falta que lo recaben directamente.

P: Ha citado el tema del machine learning, lo que nos conecta inmediatamente con el de la inteligencia artificial ¿cómo está afectando y cómo van a afectar estas tecnologías al mundo del entretenimiento y de la propiedad intelectual?
ID: El machine learning es una tecnología que se conoce hace tiempo, pero que ha experimentado un gran desarrollo en los últimos tiempos, por lo que se está utilizando cada vez en el mundo del entretenimiento.

Pero, aunque parezca paradójico, yo creo que traslada el riesgo de su uso a la propia empresa, porque esta necesita disponer de un algoritmo que sea lo suficientemente preciso como para efectuar recomendaciones o proporcionar un feedback al usuario que sea acorde con lo que este realmente quiere o le interesa. De otra manera la empresa tendrá un usuario insatisfecho y, por ello, no fidelizado.

No es como enviar publicidad, porque al fin y al cabo somos usuarios ya estamos más que acostumbrados a recibir publicidad. En el machine learning la recomendación adecuada es realmente parte esencial del servicio y si este no es el adecuado, el usuario va a dejar de utilizarlo.

P: Recientemente hemos sabido de una aplicación, basada en inteligencia artificial, capaz de escribir guiones. En relación con este tema ¿qué efectos cree que puede tener la IA sobre derechos como el de propiedad intelectual? ¿De quién serán los derechos de una obra creada por una máquina?
ID: Los derechos de autor están basados en el concepto de creación y la creación solamente la puede realizar un individuo. Y esa es la razón por la que solamente una persona, un ser humano, puede ser titular originario de derechos de autor.
¿Va a poder tener capacidad creativa la Inteligencia artificial? Yo creo que sí. Y esta novedad va a alterar los presupuestos de la propiedad intelectual. Porque aunque siempre va a haber una persona detrás de la máquina, esa persona cada vez va a tener menos control sobre lo que haga la propia inteligencia artificial; según vaya evolucionando la máquina que la utilice, sea un robot, una aplicación o cualquier otro dispositivo, va a tener más autonomía.

Y si en virtud de esa autonomía una máquina llegase a adquirir capacidad para crear ¿de quién serían los derechos de propiedad intelectual o industrial sobre esa creación? ¿de la máquina? ¿del creador? De la máquina entendemos que no, tendrán que ser del creador de la máquina. Pero eso va a suponer un cambio de paradigma muy importante.

Por eso una de las mesas de nuestro Congreso se dedicará a intentar responder a la pregunta de "¿Y si a los robots les da por crear?”.
P: ¿Y en virtud de esa autonomía podría imaginarse que un robot inteligente cometiese plagio deliberadamente?
ID: Bueno, aquí entramos en el terreno de la ciencia ficción pero creo que sí, podría darse el caso. Es más, podríamos encontrarnos con que podremos enseñar a esa inteligencia artificial a llegar hasta las fronteras del derecho e intentar aprovecharse de algo que ha funcionado ya en el mercado para hacerlo lo más parecido posible y, además, hacerlo de tal manera que parezca que no ha sobrepasado los límites del plagio.

En caso de que hubiera responsabilidad, ¿quién sería responsable en ese caso? Habría que probar que se le ha programado para que funcione de esa manera. Es realmente un tema muy muy complicado.

Por eso el principio de transparencia de los algoritmos a que se refiere la reciente propuesta del Parlamento Europeo sobre la regulación de la robótica y la inteligencia artificial va a ser muy importante. Va a exigir tanto al desarrollador como al programador y al comercializador de ese tipo de herramientas, un esfuerzo de clarificación. Y eso es importante desde el punto de vista de responsabilidad, porque permitirá al desarrollador y al programador probar su diligencia en el diseño. Si después pasa algo malo él podrá invocar que el algoritmo era público, transparente y accesible para todos.

P: En el congreso también va a tratarse una figura que cada vez está cobrando mayor importancia, como es la de los Influencers ¿cuáles son sus características?
ID: Estas figuras obedecen a un cambio de paradigma que se ha producido en el mundo de la publicidad. Las nuevas generaciones están vacunadas frente a la publicidad tradicional y, por lo tanto, ésta ya no tiene el impacto que tenía anteriormente. Estas nuevas generaciones hacen caso a los influencers, a las personas que tienen capacidad de prescripción de determinados productos y servicios.

Estas personas tienen que cumplir una serie de requisitos, como ser cercanos, tener empatía y tener autoridad suficiente como para que se les crea. Estos requisitos los cumplen pocas personas y por eso las empresas les dan tanta importancia.
Desde el punto de vista legal creo que el principal reto es el cumplimiento de la legislación en materia de publicidad.

En publicidad existe un interés protegido que es el interés del usuario, del receptor de la publicidad. La normativa es muy tuitiva al respecto. El usuario tiene que poder discernir entre lo que es un mensaje publicitario de lo que es un contenido puro y, por supuesto, no puede haber publicidad desleal ni oculta.

Es difícil dar una solución y por eso yo creo que en este punto está prácticamente todo por hacer. Existe la solución británica que obliga a identificar de alguna manera el mensaje publicitario, pero tiene el reverso de que identificar un mensaje como publicitario hace que, desde el punto de vista empresarial, quede un poco devaluado. Por ello hay que buscar un equilibrio teniendo en cuenta siempre -tanto las agencias, como las marcas, como los influencers - al usuario, al que no se puede confundir.

P: Tecnologías como la realidad virtual y la realidad aumentada están cada vez más presentes en el sector del entretenimiento y plantean nuevas interrogantes no sólo por la posibilidad de incluir publicidad en el mundo de la realidad virtual como por la de permitir captar datos de los usuarios a partir de la identificación en esos entornos de cosas que le atraen o que le repelen ¿qué implicaciones jurídicas está planteando esta tecnología?
ID: En mi opinión tanto la realidad virtual como la aumentada no dejan de ser otro medio de entretenimiento, de la misma manera que lo son los videojuegos online o cualquier otro producto audiovisual.
Estas tecnologías son un nuevo medio de expresión, tanto desde el punto de vista creativo como desde el punto de vista comercial, que va a tener exactamente los mismos riesgos, las mismas necesidades, las mismas virtudes y los mismos defectos, que tiene actualmente cualquier otro contenido, en línea o no.
Por lo tanto, en el tema de la privacidad habrá que cumplir con todos los principios básicos en el tratamiento de los datos. En el de la publicidad, habrá que respetar el principio básico de no incluir publicidad que vaya en contra de los principios de la ley general de publicidad. Y lo mismo en cuanto al de la propiedad intelectual. Es decir yo creo que ahí el hecho de que se cambie el medio no va a cambiar las posibles infracciones que se puedan cometer.

P: Por último, ¿cuáles son los objetivos de DENAE para este próximo Congreso?
ID: Para nosotros el Congreso es un referente. Ya es el quinto año que colaboramos con FIDE en su organización y creemos que su filosofía se relaciona muy bien con el principio fundacional de nuestra asociación.

DENAE nació con el objetivo de ser un punto de encuentro de todos los profesionales del derecho del entretenimiento y el Congreso tiene exactamente esa misma finalidad.

Por tanto yo creo que todos los profesionales que se dediquen a este sector van a estar interesados, de una u otra manera, en alguno de los temas que se traten, pues se trata de un Congreso muy abierto, con un formato de mesas redondas donde todo el mundo tiene participación. Es un formato muy vivo que invita a la propuesta, al comentario o incluso a abordar temas que se pueden separar de lo que dice el programa.

 
 





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