Menu

Gandalf

Reflexiones Sociedad Civil. Madrid, 05/05/2020.-


Sería de agradecer que nuestros senescales hiciesen autocrítica, en especial el que dirige nuestro país. No pido que se inmolen, sino que auditen en su conciencia lo que han hecho y cómo lo han hecho.



Hay una escena que se me quedó grabada, de las muchas que hay en la laureada tercera parte cinematográfica del Señor de los Anillos de Peter Jackson, el Retorno del Rey. Esta escena me ha ayudado a superar momentos de zozobra e incertidumbre. En ella, la ciudadela de Minas Tirith, del reino de los hombres de Gondor y gobernada por el nefasto senescal Denethor II, se enfrenta al brutal asedio de las hordas de orcos enviadas por el Señor Oscuro Sauron. La ciudad parece perdida porque el senescal no tomó precauciones y no quiso pedir ayuda a sus vecinos del reino de Rohan por culpa de su soberbia, a pesar de que la invasión se veía venir. Y en el peor momento de la batalla, cuando parece que ya no hay esperanza, el hobbit Pipim (Peregrim Tuk), abatido, le dice al mago Gandalf que nunca pensó en ese final. El rostro de Pipim es un poema de desesperanza. Pero Gandalf le responde sorprendido “¿final? El viaje no concluye aquí. La muerte es otro sendero que recorreremos todos. El velo gris de este mundo se levanta y todo se convierte en plateado cristal. Es entonces cuando se ve la blanca orilla, y más allá la inmensa campiña verde tendida ante un fugaz amanecer”. Estas palabras cambian el rostro y levantan el ánimo de Pipim que responde “Bueno, eso no está mal”. “No” asiente Gandalf con una sonrisa. Ya sabemos cómo acaba la historia. Los orcos son derrotados porque Gandalf había ideado un plan días atrás, en el que desobedeciendo las órdenes del senescal logró pedir auxilio a Rohan, cuyo ejército llega en el momento oportuno para liberar la ciudadela. Los buenos ganan a los malos. El bien se impone sobre el mal. Debería ser siempre así en la vida real.
 
El caso es que me siento como Pipim estos días. Seguro que muchos españoles se sienten igual. Nuestras ciudades están asediadas por una horda de coronavirus, pero busco a Gandalf y solo encuentro al infausto senescal. Cuando Minas Tirith necesitaba disciplina, orden y concierto para enfrentar al enemigo, Denethor II decide suicidarse arrastrando a su locura a su hijo Faramir que está moribundo, herido de gravedad en una carga insensata, ordenada por su padre, contra los orcos, pues eran pocos y estaban desprotegidos en campo abierto. El gobernante ordena levantar una pira y embadurnarle a él y a su hijo de óleo para que les prendan fuego. Pero en esto que irrumpe Gandalf y consigue liberar a Faramir de morir en la hoguera. El destino es otro para el senescal que había perdido el juicio, pues se precipita envuelto en llamas desde las almenaras.
 
Miro con envidia fuera de España que en algunos lugares gobierna Gandalf. Pero no son hombres los que se le parecen, sino mujeres. Miro con envidia rincones del mundo cuyos regentes son mujeres y han contenido a los orcos con previsión y buen juicio. Miro a otros lados que, como España, tienen sus ciudades asediadas y observo muchos senescales arrogantes y soberbios que se gustan demasiado mirándose al espejo y escuchando su voz mientras se cuentan por miles los habitantes de sus ciudades y sus defensores que causan baja. Sería de agradecer que nuestros senescales hiciesen autocrítica, en especial el que dirige nuestro país. No pido que se inmolen como Denethor II en la película, sino que auditen en su conciencia lo que han hecho y cómo lo han hecho, porque si hiciesen este ejercicio y hubiese honestidad en su ser (no sé si es mucho pedir), dejarían paso a otros, en especial a mujeres, para que gestionasen la crisis. Deberían dejarse guiar por las lecciones aprendidas en otros países donde ellas han sido Gandalf. Nos protegerían mejor y con mayor sentido común. Llegarían a acuerdos con adversarios políticos que parecen inalcanzables para ellos. “Bueno, no está tan mal”.
 
 

 
Madrid, 05/05/2020.-

Pedro Merino Baylos

Socio de Baylos.

Nota



En la misma Sección
< >

Martes, 25 de Agosto 2020 - 16:25 Despedida
















Semblanzas Fide

Síguenos en redes sociales
Facebook
Twitter
LinkedIn
YouTube Channel
Rss