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La reforma de los índices de tipos de interés: un reto para la estabilidad financiera, por María José Gómez Yubero


La reforma de los índices de tipos de interés y la transición hacia nuevos índices alternativos es compleja y difícil y presenta un conjunto excepcional de desafíos para los participantes del mercado debido a su naturaleza global.



Los índices de tipos de interés desempeñan una función económica crucial en la fijación de precios de numerosos instrumentos y contratos, en la gestión de riesgos así como en la implementación y seguimiento de la política monetaria. Se estima en unos 200 billones de euros la exposición global, tanto al Libor como al Euribor y en 6 billones de euros, al Eonia. En España, los contratos referenciados al Euribor representan más de cuatro veces el Producto Interior Bruto y más del doble los referenciados al Libor y es especialmente relevante la exposición vía contratos hipotecarios minoristas.
 
La reforma actual de los índices, tiene su origen en los pasados casos de manipulación de los índices interbancarios, comúnmente conocidos como íbores, que evidenciaron su vulnerabilidad y los efectos adversos que pueden llegar a tener sobre la estabilidad financiera. La reducción de la actividad en los mercados monetarios producida desde la crisis financiera, ha venido también a cuestionar su sostenibilidad a medio y largo plazo.
 
Por ello, el G20 y el FSB (Financial Stability Board) han impulsado reformas (que en la Unión Europea han dado lugar al Reglamento (UE) 2016/1011, de aplicación directa desde 1 de enero de 2018) con objeto de evolucionar hacia índices mejorados, menos susceptibles a la manipulación y más representativos de la realidad económica que tratan de medir, así como hacia índices de referencia alternativos sin riesgo que reduzcan la excesiva concentración de  los actuales.
 
En la zona euro, el Banco Central Europeo ha decidido desarrollar a partir de octubre de 2019 un tipo de interés a corto plazo del euro (Ester, Euro Short Term Rate), que reflejará el coste de financiación de las entidades de crédito de la zona euro en el mercado mayorista de depósitos a un día. Este índice ha sido recomendado como el tipo de interés libre de riesgo en la zona euro y para sustituir al Eonia, cuyo uso quedará restringido a partir del 1 de enero de 2020 dado que dejará de cumplir los criterios del Reglamento (UE) 2016/1011.
 
El Ester también servirá como tasa de respaldo (fallback rate) para los contratos ligados al Euribor, que deberán incorporar cláusulas de reserva (fallback clauses), para contemplar la eventual desaparición del índice.
 
Desde 2013, EMMI, el administrador de los índices de referencia en la zona euro, ha venido trabajando en la implementación de una metodología de determinación del Euribor basada en transacciones reales que sustituyera a la actual, basada en cotizaciones de un grupo de bancos. En 2016 llevó a cabo un ejercicio de verificación de una metodología basada solo en operaciones que no resultó factible. Desde mayo de 2017, ha venido desarrollando una metodología híbrida en la que el cálculo parte de las transacciones de estos bancos, si están disponibles, que también pueden utilizar otras fuentes de datos si es necesario para determinar su coste de financiación. Esta nueva metodología ha sido testada y cuenta con la opinión favorable del supervisor belga, responsable de su autorización conforme al Reglamento europeo.
 
En Reino Unido, el Banco de Inglaterra ya ha introducido el SONIA (Sterling Overnight Index Average) que deberá reemplazar al Libor, cuya supervivencia no se contempla más allá de 2021, fecha en la que las autoridades británicas han anunciado que dejarán de apoyar al índice y permitirán a las entidades que actualmente componen el panel de contribuidores que lo abandonen si así lo desean.
A estas actuaciones se suman las de otras jurisdicciones como Estados Unidos, Suiza o Japón donde también se ha iniciado el proceso de disposición de índices alternativos y se está trabajando en facilitar la transición hacia un entorno con mayor diversificación en los índices de tipos de interés y menos dependencia de los íbores.
 
La reforma de los índices de tipos de interés y la transición hacia nuevos índices alternativos es compleja y difícil y presenta un conjunto excepcional de desafíos para los participantes del mercado debido a su naturaleza global.
 
La extensión geográfica, la gama de empresas, clientes, contratos, instrumentos, procesos y servicios involucrados requiere una actitud proactiva y una adecuada preparación del mercado para afrontar tales desafíos con éxito.
 
La zona euro se ve especialmente condicionada por plazos demasiado cortos y por algunas cuestiones aún por resolver: la disponibilidad de índices adecuados para los diferentes usos actuales, una curva respaldada por un mercado suficientemente profundo y líquido y las cuestiones que suscita la renegociación de los contratos.
 
Los desafíos son relevantes y han de ser gestionados con decisión para evitar una interrupción o discontinuidad de los índices o una transición incompleta que podría dar lugar a perturbaciones para los mercados y sus participantes, incluidos los usuarios finales, así como para la financiación de la economía y la estabilidad financiera.
 
El Informe de Evaluación de riesgos de 2018 publicado por la EBA (EBA Risk Assessment of the European Banking System, December 2018) revela que el 85% de los bancos está al corriente de este desafío y trabajando en el reemplazo de los íbores.
 
Sin embargo, una reciente encuesta realizada en Reino Unido, donde el avance de las reformas es notablemente superior al de la zona euro, señala que solo el 2% de las entidades han renegociado los contratos referenciados al Libor. El estudio, realizado por la consultora JCRA entre bancos, fondos de inversión, gestores de activos y corporaciones no financieras, indica que también hay retrasos en los  procesos de negociación, incluso en la detección de contratos que se puedan ver afectados por el cambio.
 
Estos datos ponen de manifiesto la necesidad e importancia avanzar en la concienciación de la industria y en su preparación para afrontar los retos de la transición. Todas las partes interesadas, tanto del sector privado como del oficial, tienen su responsabilidad en este desafío.
 
Todos estos temas son los que analizaremos en el Ciclo de sesiones que Fide ha organizado sobre Reforma de los índices de tipos de interés: últimos desarrollos y siguientes pasos ”, y que se celebrarán en la sede de Fide los próximos días 21 de enero, 18 de febrero y 25 de marzo. 

María José Gómez Yubero

La reforma de los índices de tipos de interés: un reto para la estabilidad financiera, por María José Gómez Yubero
Responsable de Resolución y Asuntos de Estabilidad Financiera en la Direccion General de Política Estratégica y Asuntos Internacionales de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en la CNMV donde ha desempeñado diversas responsabilidades como Directora de Supervisión, Directora de Inversores. Con amplia experiencia internacional, ha presidido y formado parte de diversos grupos internacionales. En la actualidad es miembro, representando a la CNMV, de los colegios de supervisores de los índices Euribor, Eonia y Libor. Es miembro de la Comisión de seguimiento de la SAREB, del Resolution Committee de la EBA y del Resolution Steering Group-Fmi CBCM del FSB. También participa en diversos comités de ESMA e IOSCO. Licenciada en CC Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid y PDG del IESE. También es miembro del consejo asesor de KnowSquare.




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