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Lecciones que nos enseña el COVID-19


Es difícil prever cómo acabará esta situación inédita, no obstante esta deja entrever numerosas materias que antes eran imperceptibles.



Una mujer sale a comprar con protección de cuerpo completo.
Una mujer sale a comprar con protección de cuerpo completo.
Coronavirus, nueva palabra del vocabulario castellano utilizada por niños, jóvenes y mayores. Es de esas palabras que ahora mismo escuchamos más veces que un “buenos días”, un “hola” o incluso un “gracias”. Una palabra que no hace falta explicar ni enseñar, para esa labor están los medios de comunicación constantemente bombardeándonos con la misma información. Más contagios, más muertes, la economía se hunde, el IBEX 35 se enfrenta a una caída histórica… Parece que por primera vez desde hace mucho tiempo la sociedad se enfrenta a un problema real, desconocido y sobre todo social.
 
La gente está nerviosa, irascible. No ve luz al final del túnel. Aunque con este panorama quién lo haría. Un virus ha destruido en cuestión de días la rutina de millones de personas alrededor del mundo, ha provocado recesiones en los mercados y está creando una incertidumbre a la que al parecer nadie puede poner fin. Es difícil prever cómo acabará esta situación inédita, no obstante esta deja entrever numerosas materias que antes eran imperceptibles.
 
En primer lugar la mejora de nuestra salud, aunque suene descabellado el COVID-19 nos ha enseñado que la higiene es primordial y por encima de todo la higiene del ambiente que nos rodea. Las cantidades de dióxido de nitrógeno uno de los gases más nocivos para los seres humanos se redujo en China drásticamente tras la cuarentena impuesta allí. En Madrid desde la semana pasada los niveles de contaminación han bajado, algo que se puede saber simplemente acudiendo a las Estaciones meteorológicas de cada barrio de Madrid y comparando los niveles de contaminación de esta semana con los de hace un mes. Os reto a comprobarlo, os sorprenderá.
 
En segundo lugar nos ha traído la novedad del teletrabajo, si hace un año alguien hubiera predicho que la gran parte de la población activa española estaría teletrabajando, no le hubiéramos creído y con razón. Es innegable que en la mente de los españoles lo de trabajar en casa no está muy bien visto, desde mi punto de vista opino que estamos obsesionados con el trabajo presencial, cuando se pierde mucho tiempo en desplazamientos y no asegura un mayor rendimiento laboral. El Coronavirus ha mostrado que el teletrabajo no está tan mal, que si funciona y permite que tengamos una vida más flexible.
 
En tercer lugar nos ha enseñado a tener miedo, a parar y desconectar de un modo de vida que nos ha hecho creernos superiores. Los roles de los inmigrantes de la valla y de los refugiados sirios encerrados en Libia los tenemos ahora los españoles. Españoles que no pueden viajar a EE.UU., españoles que estaban de viaje y países como Lituania no les ha dejado volver a entrar y les obliga a regresar a sus casas. El NY Times que en su edición del domingo 15 de marzo señalaba a España como un foco de infección del virus. El mundo nos señala, nadie quiere venir aquí y los turistas cancelan sus viajes de verano. Esto y de una forma magistral y profunda lo explica Francesca Morelli, psicóloga italia en un artículo publicado en la Revista Vita, llamado “Esto es lo que nos explica el virus”
 
El Coronavirus desaparecerá como así lo hicieron la Gripe A y el SARS, pero no debe desaparecer lo que ha mostrado, un mundo que no es invencible y que puede ser destruido por un agente infeccioso microscópico, pero sobre todo a mirar lo que hacemos y hemos hecho con el planeta y sus habitantes.
 

Madrid 18/3/2020.-

Mar Fernández-Lasquetty


Estudiante de Derecho y Ciencias Políticas, Universidad Carlos III de Madrid.
Miembro del Grupo de Jóvenes de Fide.




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