Menu

Los jóvenes

Reflexiones Sociedad Civil. Madrid, 10/05/2020.-


Y en medio de todo esto… ¿qué hay de nuestros jóvenes?



Superada la fase de contagios masivos de la pandemia e iniciada la vuelta a los puestos de trabajo, se comprueba que los niveles de crecimiento económico alcanzados y el modelo productivo basado en un excesivo consumo han quedado dañados. Economistas y ensayistas escribirán sobre ello con la idea de superar este momento de estancamiento. Algunos ya cuestionan el propio modelo porque se ha mostrado vulnerable, además de insatisfactorio para proveer otras demandas de la sociedad como la preservación del medio ambiente, el control de ocios inconvenientes por su efecto contaminante y de otros alienantes para las personas, o también el deseo del fomento del arte, la cultura, la reflexión y el juicio crítico.
 
En esta línea, economistas, ensayistas y pensadores harán bien en estudiar soluciones a esta crisis que sean diferentes a la de retornar a los niveles de producción, de derroche o de excesos consumistas anteriores al Covid-19. Es necesario pensar en alternativas.
 
Por otro lado, resulta prioritario atender a las necesidades básicas de aquellos que han sido más afectados por la crisis y dotarles de esperanza. No sólo debemos asegurarles que estarán ahora atendidos, sino ofrecerles la esperanza de que se les preparará y conseguirán ocupaciones laborales en el futuro, aunque se trate de funciones distintas a las desempeñadas anteriormente. Se está produciendo una reconversión a escala mundial y por ello es necesario reinventar las ocupaciones de las personas, y prepararse para un mundo más tecnológico pero no necesariamente más deshumanizado si somos capaces de pensar en el proceso colocando a la persona como prioridad (eso es el humanismo) y no las ideologías o los beneficios económicos.
 
Y en medio de todo esto… ¿qué hay de nuestros jóvenes? Hacia ellos tenemos varias tareas: por un lado nos corresponde incluir en la educación valores diferentes a los que se derivan del consumismo y el crecimiento económico y la búsqueda de la satisfacción en la riqueza, los bienes materiales o el reconocimiento social. Es el momento de introducir valores como la solidaridad, la priorización de la naturaleza (incluido el mundo laboral rural), la producción equitativa, la austeridad, el cuidado del espíritu o el gusto por las Artes.
 
En segundo lugar debemos ofrecer esperanza a los jóvenes, a todos ellos: a estudiantes, a emprendedores, a trabajadores noveles… porque se enfrentan con el mundo post-Covid que disminuye las oportunidades de ocupación y progresión con las que están soñando.
 
Aquellos que nos situamos en la edad adulta y que por tanto ejercemos un papel de influencia y de responsabilidad en la ejecución de las ideas de progreso y de avance de la sociedad de la que formamos parte, debemos considerar esta doble tarea hacia los jóvenes como una prioridad.
 
Nuestra obligación es dar ideas, apoyo, formación, aportar experiencia y generar expectativas en nuestros jóvenes porque así serán tan entusiastas como corresponde a su edad. El entusiasmo y la curiosidad mueven el mundo. Sólo una frustración universal puede truncarlos. Debemos evitar que eso suceda. La pregunta clave es… ¿cómo lo hacemos?
 
Lo primero que nos debe ocupar es “reconocer”. Debemos reconocer a nuestros jóvenes porque están preparados como nunca y tienen a su alcance una tecnología que saben manejar y con la que pueden hacer muchas cosas, algunas nuevas, algunas aún no imaginadas.
 
Debemos reconocer que pertenecen a una generación con dificultades para retomar el relevo de un mundo que se ha visto alterado por el virus, pero al mismo tiempo debemos transmitirles que tienen la oportunidad de diseñar el futuro porque resulta imposible que todo siga igual que antes. No es posible volver a una nueva normalidad (volver y nueva son términos incompatibles) sino diseñar una nueva realidad a partir de todo lo que la pandemia, el confinamiento y la tragedia de vidas ha supuesto en este año 2020, es decir, a partir de una gran enseñanza adquirida a través de una dura experiencia.
 
Los jóvenes deben encontrar alternativas y contar con nuestra ayuda para ello. Ellos están llenos de imaginación. Si se limitan a dirigir sus expectativas hacia las mismas metas que nos marcamos nosotros, no encontrarán más que frustración.
 
Deben saber que existen otras posibilidades, que nosotros ya estamos pensando en nuevas vías para ellos, que vamos a acompañarles en el esfuerzo que requiere emprender caminos no explorados, y que confiamos en ellos porque serán pronto nuestro relevo. Algunos jóvenes hablan ya de comenzar desde cero, de reconstruir la sociedad española material y espiritualmente, de hacerlo con ese genio mediterráneo que tantas veces aportó grandes logros a la humanidad. Si es así, deben contar con nuestra ayuda y la certeza de que no vamos a abanderar la frase de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”.
 
Otros jóvenes están ahora mismo concentrados en su formación, que ha continuado durante el confinamiento bajo fórmulas de videoconferencia, y que requiere el estudio propio de los exámenes del final de curso. Para ellos debemos crear en su entorno el mejor clima de normalidad, de cariño y de valoración que les ayude en su rendimiento.

Nos corresponde transmitir a todos los jóvenes, de cara a la normalidad, el aprendizaje generalizado en este tiempo de pandemia de que las personas merecen nuestra atención y, entre ellas especialmente, las que nos son cercanas y la familia.
 
Miles de familias han sido tocadas por la muerte de sus mayores. Muchos de ellos se encontraban en residencias y nuestras miradas se han dirigido hacia ellos con alarma por la tristeza del final de sus vidas, a menudo en soledad, pero también por el descubrimiento de casos en que los ancianos se encontraban abandonados o con pocas visitas. No estaba de moda atender con cercanía a los abuelos.

Ahora sabemos que su fragilidad es aún mayor y que el Covid-19 puede aprovecharse de ella hasta causarles la muerte. Nuestros jóvenes han estado más pendientes que nunca de sus abuelos y ello debe continuar siendo así, con más fuerza y de forma directa cuando el final de la pandemia nos permita encontrarles de nuevo.
 
La atención que los jóvenes deben prestar a las personas no puede ser a través de dispositivos. Éstos nos han servido para sustituir los encuentros directos y se han mostrado muy útiles como solución en época de confinamiento, pero también hemos comprobado que son muy deficientes porque no permiten el beso o el abrazo necesario, ni la empatía con los detalles de un lenguaje informal imperceptible en una cámara.
 
Los dispositivos y las redes no ofrecen la sinceridad de las miradas, la fuerza de los sentimientos, la tensión de la emoción o la potencia de la atracción física o espiritual. Esto solo se logra situándose muy cerca de las personas. Deben volver los encuentros y los abrazos y hacer que sean más protagonistas de nuestro tiempo porque habían quedado relegados por ocupaciones y sustituidos por los virtuales.
 
Respecto de futuras ocupaciones laborales, los jóvenes ya se han dado cuenta de que los sectores sanitario y de producción alimenticia han subido escalones. De igual manera es evidente que todos los productores deben contar con un servicio de transporte a domicilio. Y también que el ocio valorará la proximidad geográfica en entornos conocidos y de los que sea constatable la seguridad higiénica. A partir de ahora los españoles visitarán antes la Catedral de León que la Gran Muralla china, y además saldrán altamente satisfechos. El sector cultural debe adaptarse para proveer nuevas experiencias en las nuevas circunstancias.
 
De este modo las posibilidades para desarrollar vías de ocupación para nuestros jóvenes, que accederán pronto al mundo laboral, ya existen y se desarrollarán aún más de la mano de su imaginación, preparación y entusiasmo. La generación que les precede les ayudaremos en ese camino.
 
 


Madrid, 10/05/2020.-

Miguel Ángel Recio Crespo

Gestor cultural y escritor.
Administrador Civil del Estado.




L M M J V S D
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31            












Semblanzas Fide

Síguenos en redes sociales
Facebook
Twitter
LinkedIn
YouTube Channel
Rss