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BLOG DE LA FUNDACIÓN PARA LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL DERECHO Y LA EMPRESA




Cuestiones jurídicas e incentivos económicos para el fomento de la investigación de medicamentos pediátricos


12/07/2018

Una propuesta de solución a la situación actual de los medicamentos pediátricos.


Asunción Peiré García. Fotografía: Joan Masat
Asunción Peiré García. Fotografía: Joan Masat
Premisas:
1.- En pleno siglo XXI, los niños siguen siendo todavía “huérfanos terapéuticos”: en efecto,  éstos se ven privados de recibir las mejores opciones terapéuticas (medicamentos innovadores o modificaciones de medicamentos antiguos adaptados) porque no se realiza investigación clínica con menores. Consciente de esta realidad, el legislador comunitario tomó cartas en el asunto con el objeto de garantizar el acceso de los niños a nuevos medicamentos de conformidad con sus específicas necesidades terapéuticas. Para ello se aprobó el Reglamento Europeo Nº 1901/2006, conocido en el argot farmacéutico como “Reglamento pediátrico”.

2.- Por otra parte, la Comisión Europea ha publicado recientemente un dictamen titulado “Innovative payment models for high-cost innovative medicines”, cuyo objetivo es ofrecer un modelo a seguir para la financiación de medicamentos innovadores. Entre sus principios destacan dos:

-Instar a las compañías farmacéuticas a aportar una estimación de los costes de investigación del nuevo medicamento que pretendan comercializar, e
-Invitar a los sistemas de salud a explorar nuevas formas de innovación distintas al sistema de patentes, con la previsión de que el sistema público participe también en los retornos de I+D que financia.

3.- A su vez, la Agencia Europea del Medicamento publicó en el año 2003 una lista de Medicamentos Prioritarios en Pediatría que se basaba en la gravedad de las enfermedades a tratar, la no disponibilidad de alternativas terapéuticas y la afectación de grupos de edad pediátricos específicos. En la revisión del año 2008, la lista de fármacos prioritarios se actualizó conforme a la lista de la OMS de medicamentos esenciales para los niños. La última revisión considera además las recomendaciones de diversas sociedades científicas. Esta lista comprende una serie de medicamento off patent de los cuales no se dispone de formulación galénica apropiada pero que son necesarios en la práctica clínica habitual. 

En base a estas tres premisas, vamos a analizar la situación actual de los medicamentos pediátricos, para a continuación, formular una propuesta de solución.

 Propuesta:
1.- Observando los últimos once años de vigencia del Reglamento Pediátrico, se aprecia que la legislación europea ha promocionado con cierto éxito la investigación pediátrica para las grandes compañías farmacéuticas. Si centramos la mirada en los Certificados Complementarios de Protección Pediátricos, se evidencia que éstos han sido aplicados principalmente para fármacos denominados "life style" (tipo hipolipemiantes, antihipertensivos). Sin embargo, las pequeñas y medianas compañías de este sector apenas se han beneficiado de la misma, cuando el interesante incentivo PUMA (Pediatric Use Marketing Authorisation) para medicamentos “off patent” podía resultarles muy rentables en términos económicos.

Respecto a este incentivo, se trataba de un nuevo tipo de autorización de comercialización (Autorización de Comercialización de Uso Pediátrico, PUMA) con el doble objetivo de, por una parte disponer de formas farmacéuticas adecuadas para Pediatría (jarabes, sobres, mejoría del sabor, etc) y, por otra parte, el proteger a las pequeñas y medianas empresas que desarrollaran estas formulaciones pediátricas (a través de una comercialización privilegiada del producto con un periodo de exclusividad  en todos los países de la Unión Europea) para productos cuya patente ya había expirado. Este incentivo que premia la investigación de un potencial uso pediátrico de medicamentos no protegidos por patente (y que ya han sido autorizados para adultos), consiste en la concesión de ocho años de datos y diez de exclusividad comercial para ese mismo producto que se administre exclusivamente en la población pediátrica (en el fondo incentiva la investigación pediátrica de medicamentos ya existentes, con lo que en la práctica consiste en una mera adaptación de la formulación farmacéutica a la población pediátrica con los consiguientes ensayos clínicos adecuados). Además, este incentivo había recibido financiación europea muy importante a través de los programas marco de investigación y desarrollo tecnológico de la UE. 

Sorprendentemente, hasta la fecha únicamente se ha concedido ¡una autorización!, lo que no corresponde en absoluto a las expectativas iniciales. Como señala acertadamente un Informe de la Comisión Europea, "ni la industria ni las redes académicas han aprovechado esta oportunidad en la medida prevista por el Reglamento. Al parecer, el incentivo de los datos y de la exclusividad comercial no funciona con estos medicamentos o quizá es que actualmente en este sector las oportunidades que ofrece el mercado no son suficientes como para compensar el riesgo económica que entraña el desarrollo galénico. Los investigadores no se dedican a hacer pruebas con medicamentos que llevan años comercializándose.(...) Además las normas de los Estados miembros en materia de fijación de precios y de reembolso no suelen permitir que al negociar los precios se recompense la investigación adicional necesaria para obtener la ACUP. De momento el concepto de ACUP ha defraudado las expectativas iniciales.”

En suma, está siendo desaprovechado un incentivo que prometía ser una auténtica tabla de salvación para pequeñas y medianas empresas. Creemos que en parte es debido a un desconocimiento de su operatividad, pero también porque en un contexto de crisis económica global, es difícil que una compañía de estas características arriesgue medios técnicos, económicos y humanos en desarrollar formas farmacéuticas pediátricas de medicamentos ya existentes 

2.- Dada la situación global de crisis económica imperante, hemos decidido dirigir la mirada al otro lado del Atlántico  con objeto de entender y "copiar" el modelo de incentivo norteamericano que legalmente entró en vigor en el año 2009: el Vale de Registro Prioritario (Priority Review Voucher). ¿Qué es un PRV? es un incentivo de mercado que premia a las compañías que desarrollan nuevos medicamentos para enfermedades raras (medicamentos huérfanos). En  efecto, en paralelo a la obtención de una Autorización de Comercialización del medicamento (Marketing Authorisation), la compañía recibe un "vale" (voucher) para la consecución de una Revisión prioritaria de otro medicamento por la agencia reguladora (Priority Regulatory Review), en este caso la FDA norteamericana. Este "vale" por lo tanto no se aplica para el medicamento "huérfano" en cuestión, sino que se destina para otro medicamento que tenga la compañía farmacéutica en su portafolio (como podría tratarse de un medicamento gran ventas, y altamente deseable obtener un registro y autorización expeditivos). Lo más interesante sin embargo, es que este "vale" puede ser transferido (vendido) a otra compañía farmacéutica, con lo que la empresa tenedora del "vale" obtiene una importante suma de dinero por su venta (en caso de que decida venderlo).

La indudable ventaja de una aprobación y registro prioritarios para un medicamento  resulta patente en los Estados Unidos (puede suponer varios centenares de millones de dólares para el propietario del "vale"). No obstante, un registro acelerado o prioritario en Europa no supondría una ventaja tan evidente (debido a que el tiempo ganado en un registro prioritario es de pocas semanas en comparación con el registro estándar). Es por ello, que Ridley y Calles proponen para la Unión Europea un doble incentivo para las enfermedades raras: una Autorización de Comercialización prioritaria y un procedimiento acelerado de Precio y Reembolso (pues es precisamente este último procedimiento administrativo en Europa lo que más retrasa la salida al mercado de un nuevo medicamento).
Respecto a la propuesta de los PRV, el tiempo ahorrado en una revisión prioritaria por parte de la EMA y unas decisiones expeditivas de Precio y Reembolso por parte de los Estados miembros, permite sin duda alargar la vida efectiva de una patente de un nuevo medicamento en comparación con el procedimiento estándar.
A diferencia de las extensiones de la vida de las patentes (como la propuesta Wild Card Patent), un PRV no retrasa la entrada de medicamentos genéricos en el mercado, puesto que la línea de tiempo ganado avanza en sentido retroactivo, y no proactivo .

3.- Estudiando la propuesta norteamericana, consideramos que todavía se puede ir más lejos y no solo aplicar este incentivo para medicamentos huérfanos, sino también para medicamentos cuya patente ha expirado (off-patent drugs) y que si éstos presentan un potencial uso pediátrico, pueden beneficiarse de Autorización de Comercialización de Uso Pediátrico (PUMA en el acrónimo inglés, “Paediatric Use Marketing Authorisation").

Este es el motivo por el que presentamos tan atrevida proposición: VRP y PUMA, ¿por qué no?. En suma, proponemos el incentivar a pequeñas compañías farmacéuticas con el objeto de que relancen al mercado viejos medicamentos útiles compensándoles el gasto en el desarrollo pediátrico con un novedoso “vale de registro prioritario” que podrían vender a otra compañía por un precio muy elevado. De esta manera se podrían salvar muchas PYMES en Europa a la par que se ofertaran al mercado medicamentos esenciales pediátricos antiguos pero de los que no disponemos de presentaciones adecuadas. 

En resumen, pensamos que un doble incentivo PUMA + PRV presenta unas ventajas interesantes: se promociona a pequeñas industrias en un escenario global de crisis en Europa, no se perjudica el mercado de medicamentos genéricos, se crearía un mercado de trasferencia de “Vales de Registro Prioritario” (como si se tratase de activos financieros), no habría que destinar grandes inversiones en I+D (por cuanto los medicamentos ya están fabricados, tan solo se precisa su adaptación a edades pediátricas y sus correspondientes estudios) y en suma se rentabilizarían los recursos existentes. En definitiva y lo que es más deseable, se estimula el desarrollo de medicamentos esenciales en Pediatría.

Queda por averiguar, sin embargo, si la Comisión Europea estaría interesada en considerar esta propuesta adaptando el modelo planteado en su día no únicamente para enfermedades raras sino también para medicamentos off-label que podrían teóricamente beneficiarse de una PUMA.

Artículo elaborado por Asunción Peiré García, experta en Farmacología Pediátrica.
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