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BLOG DE LA FUNDACIÓN PARA LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL DERECHO Y LA EMPRESA




Separar el dinero de la banca es más fácil ahora que en el pasado.


 Thomas Hale ha publicado un artículo en Financial Times en el que explica como separar la creación de  dinero de la actividad de prestar  es más fácil ahora que en el pasado.

Su título hace referencia al Plan que despues de la Gran Depresion propusieron algunos economistas de Chicago a Rooselvet para evitar que sucediera otra vez una catástrofe como aquella. Ese "Chicago Plan" puede verse como el antecedente analógico de las propuestas de Dinero digital Seguro que se han hecho durante la actual Gran Recesión para evitar que pueda producirse otra catastrofe parecida.

Además de explicar que ahora es mas fácil separar los depósitos de las otras actividades que  prestan los bancos, Thomas Hale sugiere otras cosas interesantes:
  • Que el solo hecho de dar servicios de pago y de comparación de precios de otros servicios  puede tener  una rentabilidad interesante sin necesidad de tener que dar préstamos.
  • Que los depósitos han perdido importancia como fuente de financiación de los bancos.
  • Que la función de crear liquidez es menos importante hoy que en el pasado
  • Que la separación de actividades  puede acabar produciéndose de forma no planeada,como resultado de  accidentes históricos.

El articulo refuerza la idea de aquellos  que piensan  que es imparable la entrada en la banca de empresas como Amazon y similares. Una de las vías posibles  sería copiar el modelo de Monzo, el banco que ha provocado las reflexiones de  Hale.
Por ello, tiene sentido separar cuanto antes el dinero de las demas actividades de la banca  porque, si  Amazon entrara antes de que se separaran estas actividades, podríamos ver como irrisorios los riesgos sistémicos que plantean actualmente  los grandes bancos   al lado de los que podrían crear megaempresas  como Amazon y similares.





El Banco Central Europeo contesta a un parlamentario europeo sobre la posible emisión de un euro digital.


El parlamentario español, Jonás Fernández, preguntaba sobre la idea de algunos economistas de emitir una versión digital del euro a través de la apertura de cuentas corrientes en los bancos centrales nacionales.

Como argumento a favor de esta idea mencionaba que se podría inyectar liquidez directamente en la economía sin necesidad de hacerlo a través de instituciones financieras pues esto no asegura que la política monetaria se transmita de forma efectiva. El parlamentario planteaba también una cuestión jurídica muy importante, concretamente preguntaba si hay alguna restricción en el Estatuto del BCE que impida ofrecer a los ciudadanos la apertura de cuentas corrientes en el Eurosistema.

La respuesta del BCE tiene interés porque reconoce la aportación que un euro digital podría suponer para la estabilidad y digitalización de la economía. También acepta que un euro digital permitiría a la política monetaria llegar a un amplio rango de actores económicos más directamente que lo que sucede actualmente. Por otro lado, señala que este tipo de monedas puede tener efectos sobre el sistema bancario y la financiación de la economía.

Estas observaciones son ampliamente compartidas. Lo que sorprende de la contestación son los dos argumentos que proporciona para justificar que la emisión de esta moneda no debe ser una opción en el corto plazo. El primer argumento es que las tecnologías tipo DLT (o blockchain”)  no han sido todavía probadas y requieren más desarrollos antes de que puedan ser usadas por los bancos centrales. El segundo argumento es que el hecho de que los bancos centrales administren cuentas individuales para familias y empresas implicaría que el Banco Central entraría en competencia por los depósitos en el sector bancario y plantearía costes y riesgos sustanciales.

Ciertamente estos argumentos podrían ser razonables pero solamente en el caso que el diseño de un sistema de dinero digital emitido por los bancos centrales usara tecnologías tipo blockchain y en el caso en que, además del dinero digital emitido por el Banco Central, se emitiera dinero digital por los bancos privados.

Pero estos argumentos no sirven para descalificar las versiones del nuevo sistema que no utilizan para el registro de los depósitos las tecnologías DLT sino que utilizan las tecnologías convencionales que son las que emplean hoy todos los bancos privados. Igualmente hay versiones del nuevo sistema en las que no habría competencia entre depósitos privados y depósitos en el banco central y por tanto tampoco tendría sentido el segundo argumento.

La utilización –innecesaria- de estos dos argumentos indica que este asunto todavía no ha sido estudiado a fondo por el BCE tal como recomendaba el informe del BIS. Y justamente un estudio en profundidad de este asunto es muy necesario por lo que el propio BCE dice atinadamente en su contestación al parlamentario: “la valoración de costes y beneficios del nuevo sistema depende de las características específicas de la versión que se elija de dinero digital emitido por los bancos centrales”.





El promotor del banco acusa a la FED de restringir la competencia



Septiembre ha comenzado con este provocativo titular en Bloomberg: “ Fed Rejects Bank for Being Too Safe ”. Parecería una broma pero no lo es. Matt Levine lo cuenta muy bien y John Cochrane,en su blog  “The Grumpy Economist”, critica la decisión del Banco Central norteamericano.

La idea de “Narrow Banking”   es una  antigua  propuesta de reforma  para conseguir un dinero seguro frente a la fragilidad actual del dinero depositado en bancos comerciales. La única actividad de estos ”narrow banks” es depositar el dinero de sus clientes en el Banco Central y por tanto son bancos que no pueden tener problemas de solvencia porque no invierten el dinero de sus clientes en nada que suponga un riesgo. Ni siquiera pueden tener problema de liquidez

Lo curioso es que  hasta ahora a nadie se le había ocurrido crear uno. Después  de un larguísimo procedimiento,  James McAndrews, un antiguo empleado de la Reserva Federal de Nueva York consiguió una licencia bancaria pero ahora  la FED no le autoriza operar. A la vista de esta denegación ha presentado una reclamación a la justicia. La reclamación puede leerse  aquí.

El caso es fascinante y el desarrollo de esta causa no interesará solo a los juristas sino a todos los atraídos por las reformas de dinero seguro. Hasta ahora el dinero seguro aparecía como el resultado de una reforma, como un objetivo que solo se podría conseguir con cambios legales. Lo peculiar de este caso es que McAndrews no pide que se cambie la ley sino que se aplique. Pide solo, como  reza el titular del New York Times , que la Reserva Federal cumpla la ley y no limite la competencia.





Miguel A. Fernández Ordóñez
Miguel Ángel Fernández Ordóñez
Eduardo Martínez de la Fe
Miguel A. Fernández Ordóñez es Licenciado en Derecho y Economista del Estado. Ha sido Secretario de Estado de Economía, de Comercio y de Hacienda y Presupuestos, Presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia y de la Comisión Eléctrica (CSEN). Entre 2006 y 2012, período en el que se produjo la mayor crisis económica y financiera desde la Gran Depresión, fue Gobernador del Banco de España y miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (ECB). Desde entonces imparte Seminarios sobre Política Monetaria y Regulación Financiera en la IEUniversity.


Objetivo del Blog

La Gran Crisis ha acarreado un aumento extraordinario de la regulación bancaria pero no ha modificado el sistema de creación de dinero. Algunos estudiosos, muy minoritarios, han propuesto pasar del sistema actual de creación de dinero frágil por parte de los bancos comerciales a un sistema de dinero seguro emitido por los bancos centrales, lo que, además, permitiría la liberalización de la actividad bancaria. El objetivo de este Blog es proporcionar información sobre estas reformas monetarias y financieras.

En el enlace superior se accede al apartado en la web de Fide donde recogemos los artículos y referencias que el Autor utiliza en este blog.


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