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BLOG DE LA FUNDACIÓN PARA LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL DERECHO Y LA EMPRESA




Eduardo Muela Rodriguez


Publicada la Guía Técnica de CNMV para la evaluación de los conocimientos y competencias del personal que informa y que asesora.
La CNMV ha publicado una importante Guía:  la Guía Técnica 4/2017: Para la evaluación de los conocimientos y competencias del personal que informa y que asesora.

Esta Guía Técnica, teniendo en cuenta estas Directrices de ESMA, concreta los criterios que la CNMV considera adecuados para que las entidades puedan demostrar que el personal que informa o que asesora sobre servicios de inversión posee los conocimientos y competencias necesarios.

El objetivo es que los inversores comprendan los riesgos de los productos en los que invierten, para lo cual es preciso que quien se los ofrezca disponga de los conocimientos necesarios para entenderlos y saber explicarlos y para valorar si son adecuados o idóneos para cada cliente, lo que debe ser garantizado por las entidades que prestan servicios de inversión.

Si bien disponer de conocimientos adecuados por parte de quien informa o asesora no es garantía de una adecuada prestación del servicio, sí constituye un requisito imprescindible para ello.

La CNMV aplicará las medidas y criterios recogidos en esta Guía Técnica en sus actividades de supervisión a partir de enero de 2018.





30/06/2017

Eduardo Muela Rodríguez


La CNMV publica la guía técnica sobre comisiones de auditoría
La CNMV ha publicado una importante Guía:  la Guía Técnica 3/2017: Comisiones de auditoría de entidades de interés público.

A modo de recordatorio, lass entidades de interés público (EIP) son básicamente las siguientes:
  • Las entidades de crédito, las entidades aseguradoras, así como las entidades emisoras de valores admitidos a negociación en mercados secundarios oficiales de valores o en el mercado alternativo bursátil pertenecientes al segmento de empresas en expansión.
  • Las empresas de servicios de inversión y las instituciones de inversión colectiva que, durante dos ejercicios consecutivos, a la fecha de cierre de cada uno de ellos, tengan como mínimo 5.000 clientes, en el primer caso, o 5.000 partícipes o accionistas, en el segundo caso, y las sociedades gestoras que administren dichas instituciones.
  • Los fondos de pensiones que, durante dos ejercicios consecutivos, a la fecha de cierre de cada uno de ellos, tengan como mínimo 10.000 partícipes y las sociedades gestoras que administren dichos fondos.
  • Las fundaciones bancarias, las entidades de pago y las entidades de dinero electrónico.
  • Aquellas entidades distintas de las mencionadas en los párrafos anteriores cuyo importe neto de la cifra de negocios y plantilla media durante dos ejercicios consecutivos, a la fecha de cierre de cada uno de ellos, sea superior a 2.000.000.000 de euros y a 4.000 empleados, respectivamente.
  • Los grupos de sociedades en los que la sociedad dominante sea una de las entidades anteriores.
 
 https://www.cnmv.es/portal/Legislacion/verDoc.axd?t={7ec0e02b-f600-42f0-aa5f-7c6bc15354be}




 





29/06/2017

26 de junio 18.30 hs.


Blog Mercados Financieros de Fide: Blog colectivo Homenaje a Antonio Moreno Espejo Fide,
Ayer inaguramos el Blog Mercados Financieros, un blog colectivo en homenaje a Antonio Moreno Espejo, quien fuera Director de Autorizaciones y Registros, Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y Miembro del Consejo Académico de FIDE. 

En este blog colectivo, se recogerán artículos y reflexiones generadas por personas que participan de manera regular en el Foro, así como posts y artículos de interés para los profesionales del sector.

¡Muchas gracias a todos por asistir y acompañarnos!

 





27/06/2017

Alberto Calles


Alberto Calles
Alberto Calles
Siendo esto un homenaje a Antonio Moreno, precisamente quien ha sido uno de los reguladores/supervisores más reputados desde que se creó la CNMV, me van a permitir que mis primeros dos posts a este blog sean dos alegatos de apoyo a un oficio que tras los acontecimientos de los últimos años, no pasa por su mejor momento. El primero pretendo apoyar el oficio en sí y el segundo exponer las características que debe tener un supervisor como individuo.
 
1. Supervisor como oficio de riesgo ¿ La siete y media?
 
El  oficio supervisor lleva necesariamente acarreado tomar decisiones de riesgo y, desgraciadamente, cuando surge algún problema, el supervisor está siempre expuesto a críticas, bien porque haya actuado demasiado pronto o demasiado contundentemente, o bien porque haya actuado demasiado tarde o demasiado condescendientemente.

De toda la vida los supervisores son conocedores de este riesgo pero necesitamos que se asuma y necesitamos que se sigan tomando decisiones de riesgo, evidentemente lo más acertadas posibles. La supervisión es importante para la estabilidad financiera de un país, para su crecimiento económico y, por consiguiente, para el bienestar de los ciudadanos.

La inacción en la supervisión preventiva es una situación nada deseable  y aunque no podemos en absoluto aventurar si eso ha pasado en la sorprendente crisis de liquidez del Popular, lo cierto es que la imputación de la cadena técnica del Banco de España en el caso Bankia,  valga la redundancia, pone en riesgo que se tomen en el futuro decisiones de riesgo.

Aunque todo apunta que el juez desestimará finalmente la imputación tras la propuesta de la fiscalía, lo cierto es que han sido declarados investigados por el caso Bankia, con lo que ello supone, el inspector que era en el momento de la salida a bolsa de Bankia Jefe del grupo de Bankia, su jefe superior o Coordinador Ejecutivo, el jefe de su jefe o Director de Departamento,  el jefe del jefe de su jefe o Director General de inspección, el jefe del jefe del jefe de su jefe o subgobernador y el jefe del jefe del jefe del jefe de su jefe o Gobernador, todo ello al parecer basado en lo que se puede deducir de ciertos correos de un inspector (el subordinado del jefe de grupo, es decir el subordinado del subordinado del subordinado del subordinado del subordinado del gobernador).

Por lo que se va sabiendo del caso, todo apunta a que esa imputación está basada en el análisis, evidentemente hecho ahora con la información disponible ahora,  de que la decisión de salida a bolsa de Bankia fue errónea. Porque todavía no se vislumbra dónde está el atisbo de indicio de delito penal en la gente que ha hecho esos análisis técnicos y que ha sido imputada.  Si por decisiones erróneas se imputa a la gente ya sabemos que va a pasar, la parálisis total de toma de decisiones y la supervisión necesita tomar decisiones de riesgo.
En efecto, la supervisión parte de la premisa de que el sector bancario es de capital y gestión privada y en su labor siempre existen tres etapas de actuación muy identificables, 1) la del conocimiento preventivo de la situación financiera y de control de la entidad, 2) la etapa de las acciones correctoras tempranas para intentar reconducir potenciales situaciones de riesgo sin cambiar gestores ni propiedad y 3) la etapa final para resolver problemas serios con la correspondiente intervención pública plena en la gestión y, en su caso, desenlace de la entidad.

Pues claro, lo que se deduce de estos ya famosos correos es simplemente que las etapas 1 y 2 se estaban gestionando.  El supervisor estaba encima de los temas y tenía esa preocupación sobre Bankia.

El problema no es el que se apunta cuando se ensalzan los correos internos del Banco de España filtrados en el proceso judicial.
El análisis se debe centrar en qué se hizo para solventar o mitigar los problemas, riesgos o amenazas.  Aquí el supervisor siempre, y resalto lo de siempre, será objeto de críticas. 

En efecto, la clave es que, desgraciadamente, el supervisor se encontró  en la gestión de la etapa 2 y se enfrentó a dos retos: 1) intentar que los gestores privados adopten adecuadas medidas correctoras para girar la situación y 2) determinar cuándo hay que quitarle la confianza a esos gestores. Es decir, cuando empieza la etapa 3.

En castizo esto se llama la siete y media, en palabras de Don Mendo,  o te pasas o no llegas. Si el supervisor interviene pronto se le critica por ahogar al banco y meter dinero público sin dar opciones a que el privado solvente su propio problema.  Por el contrario, si se interviene tarde los problemas para el supervisor se habrán agrandado y todas sus decisiones previas por muy meditadas y sensatas que fueran  se considerarán un grave error. 

A la postre, es totalmente evidente que la decisión de los gestores de sacar Bankia a bolsa fue equivocada, pero, insisto, este es un análisis que se hace en el postre, es decir, teniendo ya información del primero y del segundo plato.  Las cartas ya están boca arriba y así es fácil tomar la decisión de si hubiese sido o no correcto pedir una más.  ¿Fue una mala decisión en su momento?  Desde luego era una decisión con riesgos como así se demostró. ¿Qué opciones había en el contexto financiero y normativo de aquella época? ¿Existían opciones mejores con menos riesgo?  ¿Se tenía que haber inyectado más dinero público antes? Esas son las preguntas a analizar
¿Ha sido buena decisión de Simeone que Diego Costa jugara la final de champions de Lisboa?  Pues a la postre no.
Salvando las evidentes distancias de repercusión de estas decisiones de lo que un juego se refiere, lo que si podrçiamos decir es que el supervisor en este caso ha pedido carta y se ha pasado de siete y media. ¿Cuántas veces ha ganado en este juego sin pasarse? Eso no trasciende públicamente.
Pues bien, lo primero que pensé meses atrás ante esta situación creada es que  el supervisor  pasaría de jugar a la siete y media a jugar a las dos y media, es decir, pasarse ni por el forro. Aquí no se toma una decisión de riesgo ni borracho como diría un castizo. 
 
¿Ha podido pasar esto en la tan especial crisis de Popular? Es muy difícil saberlo y convendría analizarlo porque si esa inacción ha sucedido ya tenemos el primer impacto de esta incomprensible imputación penal.

Como decía anteriormente, necesitamos un supervisor fuerte y necesitamos proteger las decisiones técnicas del supervisor, evidentemente, sin son técnicas y tomadas de buena fe.

Tenemos un sector financiero español con muchos retos de transformación, tenemos una Europa con una estructura regulatoria y de gestión compleja  y con un Mecanismo Único de Supervisón (MUS en su acrónimo) todavía joven.  Es decir, tenemos una situación compleja y debemos ayudar en lo que podamos para que el supervisor español tenga la tranquilidad de tomar las decisiones de riesgo y que acierte por supuesto que también es verdad que últimamente se ha acertado poco.

Volviendo al símil de las cartas, no hacer nada es jugar a la chica y quien juega al MUS sabe que “jugador de chica perdedor de MUS”.
 
Don Mendo
           ...Y un juego vil
que no hay que jugarlo a ciegas,
pues juegas cien veces, mil,
y de las mil, ves febril
Que o te pasas o no llegas.
Y el no llegar da dolor,
pues indica que mal tasas
y eres del otro deudor.
Mas ¡ay de ti si te pasas!
¡Si te pasas es peor
 
 
 

2. El Decálogo del buen supervisor
 
Al igual que en el anterior blog hablaba de que necesitamos de buenos supervisores para tomar buenas decisiones de riesgo, también en lo que al individuo se refiere necesitamos buenas personas  supervisoras. 

Es cierto que  en los últimos tiempos entre tantos problemas en las entidades supervisadas, entre la constitución de nuevos organismos supervisores europeos, entre la confluencia en los propios organismos de personas de distintos países, idiomas, perfiles técnicos y, sobre todo, con diferente modelo de supervisión de origen, entre la crisis de poder de los supervisores locales ante la preponderancia de las estructuras europeos, entre la pérdida de reputación de las entidades supervisadas, y entre el escrutinio público que está teniendo los organismos supervisores,  tenemos también una necesidad de supervisores completos que ayuden a poner cordura a esta situación. Necesitamos Antonios Morenos.
 
Quiero aquí mostrar lo que en mi entender es el decálogo del buen supervisor a nivel persona individual.
  1. Claridad en la misión y objetivo- Tener absolutamente claro su role
  2. Independencia como principio máximo de actuación
  3. Alta capacidad técnica yde visión global del entorno supervisado
  4. Firmeza y coherencia- Tener criterio, saber formarlo y cuando cambiarlo
  5. Capacidad de escucha y de captura de información
  6. Reflexivo evitando mantras y prejuicios
  7. Dosis de realismo y preocupación por la problemática del supervisado (empatía y entendimiento)
  8. Integridad personal y humildad. Sin protagonismos por ser autoridad.Mejor convencer que vencer.
  9. Compromiso por el servicio público
  10. Discernir lo importante de lo accesorio y los objetivos supervisores de corto de los de largo plazo
     
Iremos desarrollando y dando ejemplos constructivos de la importancia de estas virtudes necesarias para el buen supervisor.  Desde luego si a todas ellas añadimos la de buena persona, claramente me viene a la cabeza Antonio Moreno como una de las mejores referencias en la que fijarse para esa búsqueda. Supervisores buenos haberlos “haylos” pero no los desaprovechemos que no abundan. 





26/06/2017

Eduardo Muela Rodríguez


MIFID. REIVINDICANDO “EL 629”

Con la implantación de la Directiva MiFID, se han diseminado por nuestra normativa muchos principios que deben cumplir las entidades que presten servicios de inversión.

En el año 2008 se deroga el  Real Decreto 629/1993, de 3 de mayo, sobre normas de actuación en los mercados de valores y registros obligatorios. Esta norma  que se dictó hace casi 24 años, tenía como objeto contribuir a la transparencia de los mercados y a la protección de los inversores; muy parecidos a los objetivos que figuran en los considerandos de MiFID (I)  que señalan “el doble objetivo de proteger a los inversores y de asegurar el funcionamiento armónico de los mercados de valores”.

La “reivindicación” del Real Decreto 629/1993 tiene su razón de ser en el hecho de que en el anexo de esta norma se contiene el Código general de conducta de los mercados de valores que contiene principios “dispersos” tras la MiFID y que a veces puede ser conveniente verlos juntos:


MIFID. REIVINDICANDO “EL 629”
Artículo 1. Imparcialidad y buena fe.
Todas las personas y entidades deberán actuar en el ejercicio de sus actividades con imparcialidad y sin anteponer los intereses propios a los de sus clientes, en beneficio de éstos y del buen funcionamiento del mercado. En este sentido, deberán ajustar su actuación a las siguientes reglas:
  1. No deberán, en beneficio propio o ajeno, provocar una evolución artificial de las cotizaciones.
  2. No deberán anteponer la compra o venta de valores por cuenta propia en idénticas o mejores condiciones a la de sus clientes, tanto de aquéllos que hayan dado una orden en firme como de aquellos otros a los que esté gestionando sus carteras en virtud de mandatos genéricos o específicos.
  3. Cuando se negocien órdenes de forma agrupada por cuenta propia y ajena, la distribución de los valores adquiridos o vendidos o de los potenciales beneficios, tanto si la orden se ejecuta total o parcialmente, debe asegurar que no se perjudica a ningún cliente.
  4. Una entidad no deberá, sin perjuicio de la libertad de contratación y de fijación de comisiones, ofrecer ventajas, incentivos, compensaciones o indemnizaciones de cualquier tipo a clientes relevantes o con influencia en la misma cuando ello pueda suponer perjuicios para otros clientes o para la transparencia del mercado.
  5. No se deberá inducir a la realización de un negocio a un cliente con el fin exclusivo de conseguir el beneficio propio. En este sentido, las entidades se abstendrán de realizar operaciones con el exclusivo objeto de percibir comisiones o multiplicarlas de forma innecesaria y sin beneficio para el cliente.
  6. Las entidades no deberán actuar anticipadamente por cuenta propia ni inducir a la actuación de un cliente cuando el precio pueda verse afectado por una orden de otro de sus clientes.
  7. Las entidades, o las personas que en ellas trabajen, no deberán solicitar o aceptar regalos o incentivos, directos o indirectos, cuya finalidad sea influir en las operaciones de sus clientes o que puedan crear conflictos de interés con otros clientes, ya sea distorsionando su asesoramiento, violando la discreción debida o por cualquier otra causa injustificada.
 Artículo 2. Cuidado y diligencia.
Las entidades deben actuar con cuidado y diligencia en sus operaciones, realizando las mismas según las estrictas instrucciones de sus clientes, o, en su defecto, en los mejores términos y teniendo siempre en cuenta los reglamentos y los usos propios de cada mercado.
Artículo 3. Medios y capacidades.
Las entidades deben organizar y controlar sus medios de forma responsable, adoptando las medidas necesarias y empleando los recursos adecuados para realizar eficientemente su actividad. En consecuencia:
  1. Deberán establecer los procedimientos administrativos y contables necesarios para el adecuado control de las actividades que pretendan desarrollar y de sus riesgos, cerciorándose de que los sistemas de acceso y salvaguarda de sus medios informáticos son suficientes a tal fin.
  2. No aceptarán la realización de operaciones si no disponen de los recursos y medios para realizarlas adecuadamente.
  3. Deberán adecuar su expansión comercial, especialmente la referida a la apertura de sucursales y establecimientos de representación, a la existencia de los medios organizativos necesarios.
  4. Deberán asegurarse de que la información derivada de las respectivas actividades en los distintos sectores no se encuentra, directa o indirectamente, al alcance del resto, de manera que cada función se ejerza de manera autónoma. En todo caso, además de las barreras citadas anteriormente, deben establecerse las medidas necesarias para que en la toma de decisiones no surjan conflictos de interés tanto en el seno de la propia entidad como entre las distintas entidades pertenecientes a un mismo grupo.
  5. Deberán adoptar los controles y medidas oportunas a los efectos de que los miembros de los órganos de administración, empleados y representantes cumplan con el código de conducta establecido en el presente Real Decreto y en aquellos otros reglamentos que las entidades establezcan conforme a lo dispuesto en el artículo siguiente.
  6. Deberán establecer los procedimientos y medios de control necesarios para evitar la realización por parte de los empleados y representantes de la entidad de actividades paralelas o fraudulentas con su clientela.
  7. Tanto las sociedades como los empresarios individuales deberán poner los medios necesarios para que en caso de cese o interrupción del negocio no sufran perjuicio los intereses de los clientes.
Artículo 4. Información sobre la clientela.
  1. Las entidades solicitarán de sus clientes la información necesaria para su correcta identificación, así como información sobre su situación financiera, experiencia inversora y objetivos de inversión cuando esta última sea relevante para los servicios que se vayan a proveer.
  2. La información que las entidades obtengan de sus clientes, de acuerdo con lo previsto en el apartado anterior, tendrá carácter confidencial y no podrá ser utilizada en beneficio propio o de terceros, ni para fines distintos de aquellos para los que se solicita.
  3. Las entidades deberán establecer sistemas de control interno que impidan la difusión o el uso de las informaciones obtenidas de sus clientes.
Artículo 5. Información a los clientes.
  1. Las entidades ofrecerán y suministrarán a sus clientes toda la información de que dispongan cuando pueda ser relevante para la adopción por ellos de decisiones de inversión y deberán dedicar a cada uno el tiempo y la atención adecuados para encontrar los productos y servicios más apropiados a sus objetivos.
  2. Las entidades deberán disponer de los sistemas de información necesarios y actualizados con la periodicidad adecuada para proveerse de toda la información relevante al objeto de proporcionarla a sus clientes.
  3. La información a la clientela debe ser clara, correcta, precisa, suficiente y entregada a tiempo para evitar su incorrecta interpretación y haciendo hincapié en los riesgos que cada operación conlleva, muy especialmente en los productos financieros de alto riesgo, de forma que el cliente conozca con precisión los efectos de la operación que contrata. Cualquier previsión o predicción debe estar razonablemente justificada y acompañada de las explicaciones necesarias para evitar malentendidos.
  4. Toda información que las entidades, sus empleados o representantes faciliten a sus clientes debe representar la opinión de la entidad sobre el asunto de referencia y estar basada en criterios objetivos, sin hacer uso de información privilegiada. A estos efectos, conservarán de forma sistematizada los estudios o análisis sobre la base de los cuales se han realizado las recomendaciones.
  5. Las entidades deberán informar a sus clientes con la máxima celeridad de todas las incidencias relativas a las operaciones contratadas por ellos, recabando de inmediato nuevas instrucciones en caso de ser necesario al interés del cliente. Sólo cuando por razones de rapidez ello no resulte posible, deberán proceder a tomar por sí mismas las medidas que, basadas en la prudencia, sean oportunas a los intereses de los clientes.
  6. Deberán manifestarse a los clientes las vinculaciones económicas o de cualquier otro tipo que existan entre la entidad y otras entidades que puedan actuar de contrapartida.
  7. Las entidades que realicen actividades de asesoramiento a sus clientes deberán:
    1. Comportarse leal, profesional e imparcialmente en la elaboración de informes.
    2. Poner en conocimiento de los clientes las vinculaciones relevantes, económicas o de cualquier otro tipo que existan o que vayan a establecerse entre dichas entidades y las proveedoras de los productos objeto de su asesoramiento.
    3. Abstenerse de negociar para sí antes de divulgar análisis o estudios que puedan afectar a un valor.
    4. Abstenerse de distribuir estudios o análisis que contengan recomendaciones de inversiones con el exclusivo objeto de beneficiar a la propia compañía.
Artículo 6. Conflictos de interés.
Las entidades deberán evitar los conflictos de interés entre clientes y, cuando estos no puedan evitarse, disponer de los mecanismos internos necesarios para resolverlos, sin que haya privilegios en favor de ninguno de ellos. En este sentido, deberán observar las siguientes reglas:
  1. No deberán, bajo ningún concepto, revelar a unos clientes las operaciones realizadas por otros.
  2. No deberán estimular la realización de una operación por un cliente con objeto de beneficiar a otro.
  3. Deberán establecer reglas generales de prorrateo o de distribución de las órdenes ejecutadas que eviten conflicto en operaciones que afecten a dos o más clientes.
Artículo 7. Negativa a contratar y deberes de abstención.
Las entidades deberán rechazar operaciones con intermediarios no autorizados, así como aquellas otras en las que tengan conocimiento de que se puede infringir la normativa aplicable a las mismas.

Mi intención era facilitar la lectura de este código y concluir con: 
 

Un recuerdo:
A Antonio Moreno. Que trabajó en esta norma junto con otros excelentes profesionales que escribieron en un "libro en blanco" a principio de los 90.

Una pregunta:
¿el “629” era premonitorio de MiFID I y de MiFID II?,… parece que contiene muchos de sus principios… y ademas en  el “mismo sitio". 

Una frase:
 “… no hay nada nuevo bajo el sol.”

 

 





22/06/2017
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Blog colectivo Homenaje a Antonio Moreno Espejo
Eduardo Martínez de la Fe
Eduardo Martínez de la Fe
Antonio Moreno Espejo

Inauguramos este blog homenaje a Antonio Moreno Espejo, quien fuera Director de Autorizaciones y Registros, Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), co-director del Foro de Mercados Financieros de Fide y Miembro del Consejo Académico de FIDE. En este blog colectivo se recogen artículos y reflexiones generados por personas que participan de manera regular en el Foro de Mercados Financieros de Fide.


Co-directores del Foro de Mercados Financieros

Ignacio Santillán, Director General, FOGAIN
Eduardo Muela, Abogado
Alberto Calles, Socio Responsable de Regulación Financiera, PWC
Antonio del Campo, Director de Cumplimiento, BBVA.
Victor Rodriguez Quejido, Director General de Política Estratégica y Asuntos Internacionales, Comisión Nacional del Mercado de Valores, CNMV




Obituario