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Blog de la Fundación para la Investigación sobre el Derecho y la Empresa




Ego sum qui sum
You may know who you are, but how do I know that you really are who you say you are? How, in other words, can you be identified as an individual, and how are you going to prove this identity. (Prof. Jane Caplan )


Cuando Moisés le pregunta cuál es su nombre, Dios le responde – al menos según sostiene la tradición latina - : Ego sum qui sum “Yo soy el que soy” (Éxodo 3:14) respuesta que parece que no engendró a Moisés ninguna duda sobre la identidad de su interlocutor. Los mortales, sin embargo, llevamos toda la historia tratando de resolver la forma en la que identificarnos y demostrar nuestra identidad frente a terceros.

Ese reto es, probablemente y sin exageraciones, el mayor a los que se enfrenta nuestra revolución digital que, veinticuatro años después de la publicación de la viñeta más reproducida del New Yorker aquél ya lejano verano de 1993 sigue sin resolver el que “en Internet nadie sabe que eres un perro” con todas las terribles consecuencias prácticas, ciberdelitos de toda naturaleza y debates técnicos, jurídicos, regulatorios y filosóficos que ello conlleva. 

Ego sum qui sum
Tras años dando palos de ciego, Directiva de firma electrónica del año 1999 y consecuentes normativas locales dispersas incluidas, la Comisión Europa entendió hace unos años que esa normativa no ofrecía un marco global transfronterizo e intersectorial capaz de garantizar unas transacciones electrónicas seguras, fiables y de fácil uso. La Comisión entendió que era necesaria una nueva estrategia y enfoque para superar el reto de la identificación on-line y que se hacían necesarias soluciones globales y homogéneas. Y es que de nada sirve que todos tengamos un DNI “electrónico” si nadie lo usa y si los pocos que usan/usamos certificados de firma electrónica avanzada no podemos usarlo fuera de este pequeño “barrio” de la aldea global en que vivimos y, además y pese a ese DNI electrónico, si seguimos apuntando en nuestras agendas listas interminables de distintas contraseñas que no paramos de olvidar –y los proveedores de restablecernos con todos los costes y riesgos que ello implica- para acceder a los cada vez más imprescindibles servicios de la sociedad de la información que necesitamos cada día.

Así, la Comisión Europea (ha reconocido que el  E-Identification es una herramienta fundamental para garantizar la protección de los datos personales y prevenir el fraude on-line y es de alabar que frente a la preponderancia otorgada en determinados ámbitos –como el financiero- a la identificación basada en la presencia física de las personas y los documentos “físicos”, la identificación electrónica prevista en el Reglamento  910/2014 de 23 de julio de 2014 relativo a la identificación electrónica y los servicios de confianza para las transacciones electrónicas en el mercado interior y por la que se deroga la Directiva 1999/93/CE (Reglamento eIDAS) está llamada a convertirse en el estándar.

Sin embargo, quedan por superar determinadas inconsistencias y anacronismos regulados en la normativa de prevención de blanqueo que están frenando el desarrollo de los nuevos servicios financieros electrónicos y la industria Fintech. En este sentido, debe existir una respuesta coherente respecto de los nuevos mecanismos de identificación por videoconferencia que ofrecen ya muchos proveedores como por ejemplo los españoles Electronic ID y resulta fundamental que prospere la propuesta de que se reconozcan los mecanismos de identificación electrónica del Reglamento eIDAS  entre las medidas de diligencia debida con respecto al cliente a las que se refiere el artículo 13 de la Cuarta Directiva de Prevención de Blanqueo (Directiva 2015/849, 20 de mayo de 2015 o 4ª Directiva AML) que sigue dando preponderancia a la identificación del cliente y la comprobación de su identidad sobre la base de documentos, datos o informaciones obtenidas de fuentes fiables e independientes.

También resulta fundamental que se avance en la interoperabilidad de los DNI electrónicos de los distintos Estados Miembros porque de otro modo de nada servirá que todos los europeos tengamos un DNI electrónico en nuestra cartera si no lo podemos, sabemos o queremos usar y si no resulta operativo fuera de nuestras cada vez más limitadas fronteras nacionales.

Y, todo lo anterior, sin olvidar las enormes posibilidades que blockchain ofrece. La recién creada Red Lyra es una buena muestra al respecto.

Dejando estos “problemas de ricos” al margen, 1.500 millones de personas viven sin una identidad oficialmente reconocida y como la iniciativa ID2020  constata, que sin identidad estas personas son totalmente vulnerables y susceptibles de todo tipo de discriminaciones.

El problema no tiene fácil solución y para quien desee ahondar en el mismo resulta particularmente interesantes las reflexiones al respecto realizadas por la Global Identidity Foundation de Paul Simmonds. Videos de “Tom” incluidos!

El debate sobre la identidad es uno de los grandes debates quijotescos y, si todavía a estas alturas del verano alguno de los lectores del blog no ha elegido su lectura de verano me permito recomendarle que relea el Quijote donde –como muchos expertos han escrito- se puede ahondar bastante sobre el debate de la identidad.  Y es que, desvaríos de todo tipo al margen, don Quijote siempre tuvo claro quién era y su “Yo soy quien soy” se repite en varios capítulos de la novela y es que pese a su tal vez errónea percepción de la realidad don Quijote nunca tuvo dudas sobre su identidad:

Mire vuestra merced, señor, pecador de mí, que yo no soy don Rodrigo de Narváez, ni el marqués  de Mantua, sino Pedro Alonso, su vecino; ni vuestra merced es Valdovinos, ni Abindarráez, sino el honrado hidalgo del señor Quijana.
Yo sé quién soy —respondió don Quijote—, y sé que puedo ser, no solo los que he dicho, sino todos los Doce Pares de Francia, y aun todos los Nueve de la Fama, pues a todas las hazañas que ellos todos juntos y cada uno por sí hicieron se aventajarán las mías.
(Quijote I, 5)

PD: Artículo inspirado en la ponencia Fintech OnLine identification: solutions and challenges impartida por el autor en la 30th Conferencia organizada por Privacy Laws & Business “Promoting Privacy with Innovation” que tuvo lugar St. John’s College, Cambridge (Reino Unido) el 5 de julio de 2017. El vídeo de la ponencia está disponible aquí: https://www.youtube.com/watch?v=ZWmndoQRtg0

© Javier Fernández-Samaniego, 2017
javier.samaniego@samaniegolaw.com

Ego sum qui sum



Domingo, 13 de Agosto 2017

El pasado 11 de mayo conocimos las conclusiones del Abogado General del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en las que analiza la naturaleza de la actividad de Uber, señalando que se trata de un servicio mixto, en el que la prestación de transporte constituye el elemento principal, mientras que el servicio de puesta en contacto de pasajeros y conductores mediante una aplicación instalada en teléfonos inteligentes sería un elemento secundario. (1)


Carsharing: un nuevo fruto del ya indisociable binomio movilidad – tecnología.
Al margen de polémicas mediáticas y posiciones enfrentadas en procedimientos judiciales en los que se debate la naturaleza de los servicios prestados a través de plataformas como Uber o BlaBlaCar, y por ende la normativa que les resulta de aplicación, lo que nadie discute hoy día es que el futuro de la movilidad sobre ruedas pasa por su indisociable relación con las nuevas aplicaciones tecnológicas puestas al alcance de los usuarios.

No es casualidad que en el Salón Internacional del Automóvil de Barcelona que acaba de clausurarse hace unos días, referente en las tendencias del sector, el número de empresas tecnológicas participantes superase al de automovilísticas, mostrando una cada vez mayor integración entre conectividad, tecnología y automoción, y un correlativo interés en dicha integración por parte de los potenciales compradores: El 47% de los visitantes que querían comprar un coche se han interesado por el vehículo conectado, ha informado la organización. (2)

Hace ya años que los fabricantes de automóviles vienen facilitando esta integración, introduciendo en los vehículos los sistemas eCall, que permiten una asistencia rápida y geolocalizada en caso de accidente o de incidencia mecánica, tecnologías de ayudas a la conducción como la alerta de riesgo de colisión, la alerta activa de cambio involuntario de carril o el sistema activo de vigilancia de ángulo muerto. Todas ellas, tecnologías que proporcionan una mayor seguridad en nuestros desplazamientos.

Esta realidad y su potencial, que marcan la evolución del vehículo conectado al coche autónomo, no ha pasado desapercibida para empresas que, hasta hace bien poco, no asociábamos con la automoción, como Google y Apple, a las que también ahora vemos apostar por la obtención de patentes que desarrollen estas tecnologías.

Por otro lado, la confluencia y participación de diferentes actores (fabricantes, desarrolladores de software, etc.) en este binomio movilidad/tecnología, hace que de momento no sea fácil delimitar quién deba responsabilizarse en la utilización de estas tecnologías. El pasado mes de febrero fue publicada una resolución del Parlamento Europeo que considera que la rápida evolución de la robótica requiere establecer normas comunes en toda la UE, para imponer, por ejemplo, estándares éticos y determinar la responsabilidad en caso de accidentes con coches sin conductor. (3)

Esta nueva realidad tecnológica también está transformando los modelos de negocio de movilidad, favoreciendo el auge de servicios como el carsharing, que permite con tan solo un par de clics en nuestros smartphones, la utilización al momento de vehículos para trayectos puntuales, pagando únicamente por dicho trayecto. Y es que el concepto de movilidad está en plena evolución. Actualmente, cada vez más usuarios muestran su predilección por sistemas más flexibles, que ponen a su disposición un medio de movilidad para desplazamientos puntuales, donde y cuando se necesita, gracias a sistemas de geolocalización, que permiten reservar el vehículo más próximo a nuestra ubicación, abrirlo mediante la app descargada en nuestro smartphone, desplazarnos al destino deseado y estacionarlo en cualquier punto del área de utilización, sin la necesidad de hacerlo en bases fijas de alquiler. Además de factores como la flexibilidad y el coste, la utilización de vehículos eléctricos contribuye a la sostenibilidad medioambiental, reduciendo las emisiones de CO2, un valor añadido sin duda fundamental en este nuevo concepto de movilidad.

Un estudio publicado por el proveedor de tecnología Vulog (4) muestra que son más de 50 las ciudades en todo el mundo que ya cuentan con estos servicios, con más de 30.000 vehículos compartidos por más de 3 millones de usuarios. Entre las ciudades destacadas se sitúan Berlín, Vancouver, Milán, Seattle, Hamburgo, Viena, Roma, Madrid, Montreal y Múnich. Según informaciones publicadas (5), en Madrid, una de las ciudades donde más rápidamente se ha desarrollado este modelo, las dos empresas de carsharing con vehículos 100 % eléctricos, Car2go - de la alemana Daimler - y Emov - de la francesa PSA y la española Eysa - ya han superado los 250.000 usuarios. El avance es imparable.
  1. https://curia.europa.eu/jcms/upload/docs/application/pdf/2017-05/cp170050es.pdf
  2. http://www.automobilebarcelona.com/
  3. http://www.europarl.europa.eu/news/es/news-room/20170210IPR61808/robots-e-inteligencia-artificial-el-pe-pide-normas-europeas
  4. https://www.vulog.com/potential-market-free-floating-carsharing/
  5. http://www.eleconomista.es/ecomotor/motor/noticias/8259024/03/17/El-crecimiento-del-carsharing-continua-imparable-en-Madrid-entre-Car2Go-y-Emov-ya-superan-los-250000-usuarios.html

Carsharing: un nuevo fruto del ya indisociable binomio movilidad – tecnología.
Juan José Lahiguera 
https://es.linkedin.com/in/jjlahiguera
@JuanjoLahiguera
Abogado. Durante más de 15 años ha trabajado en el grupo automovilístico PSA (Peugeot, Citroën, DS), donde ha desempeñado el cargo de Secretario de los consejos de administración de diferentes sociedades de dicho grupo. En 2015 fundó Lahiguera Abogados, despacho especializado en automoción y movilidad. Actualmente es Secretario del Consejo de Administración de la empresa de carsharing Emov.



Viernes, 26 de Mayo 2017

“La mayor desgracia de la juventud actual es ya no pertenecer a ella”
Salvador Dalí


Historias del Uber
Los centros de excelencia –como el Harvard Law School - tienen, un magnetismo especial y  su “magia” no surge tanto de su arquitectura o de sus famosas aulas diseñadas para fomentar el debate, la creatividad y el trabajo en equipo sino de la búsqueda de la excelencia que nos auto-impone y que nos obliga a dar lo mejor de nosotros mismos. Lo experimenté el verano de 2016 como alumno de su Instituto de Negociación y volví a experimentarlo de nuevo el pasado viernes 7 de abril esta vez teniendo el honor de poder hablar a sus estudiantes en un almuerzo-debate sobre arbitraje internacional.

Pero lo más inspirador de mi jornada en Harvard ocurrió cuando, tras terminar mi cena en un restaurante de Harvard Square y despedirme del profesor español con el que impartí lección, pedí mi “Uber pool” para regresar a mi hotel en el centro de Boston.

Los pasajeros con que compartía “pool” ocupaban ya los asientos de atrás así que me senté al lado de Maha, nuestra joven conductora. El trayecto transcurrió en silencio hasta el Hyatt Regency al lado del rio Charles donde se bajaron los pasajeros del asiento de atrás. Para entablar conversación pregunté a Maha de dónde venía su nombre y –no sorpresivamente ya que todos mis conductores desde que había llegado a Boston eran haitianos o marroquís- Maha me dijo que era de Rabat.

Maha ha vivido los últimos tres años en Estados Unidos, ha hecho un post-grado en Boston y trabaja en el equipo de ventas de una empresa tecnológica que provee soluciones de voz sobre IP y sistemas de video conferencia. Le encanta España y pasamos del inglés, al francés y español–si yo hubiera podido asumo que también al árabe- durante todo el trayecto. Es viernes por la noche y Maha aprovecha para sacar un dinero extra conduciendo con Uber y aunque está feliz en Estados Unidos quiere volver a Marruecos y mejorar su país donde ve un sinfín de oportunidades.

Maha tiene 23 años.

Nació el año en que yo empezaba a trabajar como joven abogado. Ese año Montxo Armendáriz adaptó al cine la novela de José Ángel Mañas “Historias del Kronen” que para muchos fue el retrato de la “Generación X” y de la juventud española de los 90, una generación supuestamente desencantada que no encontraba su lugar en el mundo.

Kronen era un Madrid visto a través de la ventanilla de un coche que circula por la Emetreinta” dijo Mañas. Supongo que parecido al Rabat que se verá hoy desde la “Autoroute de counternement” y, dependiendo con que ojos se mire, los de todas las ciudades vistas desde su carretera de circunvalación.

Esas carreteras de circunvalación son muy distintas al Boston que Maha ve a través de la ventanilla de su coche mientras “hace Uber” y no porque el paisaje no sea parecido –que en algunos tramos podría serlo- sino porque Maha mira – con sus 23 años- mucho más allá y se esfuerza porque sus sueños se cumplan.

Tampoco es porque los “Millennials” o -considerando el año de nacimiento Maha- los “Generación Z ” sean mejores que la Generación X  porque aunque en los noventa los jóvenes no podíamos ni imaginar que una forma de ganar dinero extra sería haciendo unas horas con “uber” hacíamos el equivalente –en mi caso poner copas en un bar de copas de ese Madrid de los noventa mientras estudiábamos-  aunque, eso sí, soñando en pisar algún día la Universidad de Harvard.

Y es que metamorfosis y cambios irreversibles al margen –que de eso trata este blog-, lo esencial no cambiará mientras los seres humanos seamos capaces de soñar y sacar lo mejor de nosotros mismos por deprimentes que sean las autovías de circunvalación de todas las grandes ciudades del mundo incluso aunque en algún momento de nuestra vida pensemos que no saldremos de ellas.

PD: Artículo publicado con la autorización de Maha Hajaj, mi “Uber driver” de la noche del 7 de abril de 2017.

© Javier Fernández-Samaniego, 2017
javier.samaniego@samaniegolaw.com



Miércoles, 26 de Abril 2017

Hacia años en que Buenos Aires y Madrid no estaban tan cerca como estos últimos días de febrero gracias a la Visita de Estado del Presidente Macri y su esposa en la que, entre otras actividades, inauguraron la 36ª edición de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo – ARCOMadrid-, en la que Argentina ha sido el país invitado.


Argentina y el liderazgo europeo en la regulación de la privacidad global
Con ocasión de esa Visita Su Majestad el Rey subrayaba estos días las "sólidas" relaciones económicas existentes que, en lo económico y como recordaba Don Felipe "España sigue siendo el segundo mayor inversor en Argentina y unas 300 empresas españolas contribuyen en Argentina al desarrollo productivo, a crear empleos directos y muchos más indirectos, y a modernizar y a hacer más competitiva la economía en sectores estratégicos como las telecomunicaciones, la energía, las infraestructuras de transporte o la banca y los seguros, entre otros”.
 
Don Felipe también recordaba estos días que compartimos con Argentina un “destino iberoamericano común y unos mismos principios y valores universales” entre los que se encuentra “el respeto a los derechos de la persona”.
 
Efectivamente, existe un ámbito jurídico en el que Argentina fue pionero a la hora de alinearse con Europa: su marco normativo de protección de datos de carácter personal. Así, la Constitución argentina del año 1994 prevé un recurso judicial especial, denominado «habeas data» para proteger los datos personales y en el año 2000 aprobó su Ley 25.326 sobre protección de datos personales y el Decreto Reglamentario no 1558/2001 que le valió, en el 2003, ser el primer país de Latino América al que la Comisión Europea reconoció el estatus de “adecuación” de su normativa (Decisión 2003/490/CE de la Comisión, de 30 de junio de 2003). A fecha de hoy sólo Argentina y Uruguay son considerados por la Comisión Europea países que garantiza un nivel adecuado de protección por lo que respecta a los datos personales en Latino América.
 
Precisamente, ese año 2003 en que Argentina era declarado un “país adecuado”, se constituyó la denominada Red Iberoamericana de Protección de Datos en la que participaron 14 países iberoamericanos que, en lo sustancial siguen el modelo europeo de privacidad.
 
No es de extrañar que cuando el pasado mes de mayo se publicó el Reglamento Europeo 2016/679, de 27 de abril de 2016 (el Reglamento General de Protección de Datos o “RGPD”) que será de aplicación a partir del 25 de mayo de 2018, la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales argentina (“DNPDP”) inició un proceso de reflexión para modificar su normativa y, precisamente, adecuarla al nuevo Reglamento europeo. El pasado enero de 2016 la “DNPDP” hizo pública a través dela plataforma digital del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación Argentina un anteproyecto de ley de protección de datos personales para reemplazar su Ley 25.326 e Protección de Datos Personales y a la Ley 26.951 conocida como la “Ley del Registro No Llame” (4)
 
Y es que, el que un país sea considerado “adecuado” a efectos de protección de datos por la Comisión Europea, tiene importantes repercusiones económicas ya que exime de la necesidad de procesos de autorización previa las transferencias de datos a dicho país lo que, más allá de facilitar negocios concretos (ubicación de data centers, call centers, etc.) a nadie se le oculta que es de enorme transcendencia en el desarrollo de la economía digital que es hoy por hoy el motor de todas las economías desarrolladas. En tal sentido Argentina en diciembre ha adoptado clausulas modelo para la transferencia interancional de datos personales copiando nuevamente el modelo europeo (ver http://www.allendebrea.com.ar/NovedadLegal/Details/1593/argentina-%E2%80%93-new-regulation-on-data-transfers ).
 
Este paso dado por Argentina de seguir el modelo europeo de protección de datos lleva a una reflexión más profunda que es las fricciones que se están produciendo ya que pese a que, nuestros smart phones, las redes sociales que utilizamos o la gran mayoría de las plataformas de comercio electrónico o de mensajería que utilizamos son norteamericanas  -evidencia que reconoce no sin cierta frustración la Comisión Europea en su empeño por impulsar el Mercado Único Digital (1)- el modelo e regulación en una materia tan crítica con la de la protección y libre circulación de datos es, sin embargo, el modelo europeo.
 
Es cierto que el gran revés que supuso la anulación del programa “Safe Harbor” que facilitaba los flujos transfronterizos de datos entre Europa y Estados Unidos a finales del 2016 (objeto de uno de los primeros post de este blog (2) ha sido momentáneamente superado por la aprobación del nuevo programa “Privacy Shield” (3) pero, pese a ello, y pese al indiscutible liderazgo económico de las empresas tecnológicas norteamericanas en la escena mundial, el modelo de privacidad que se extiende es el que viene marcando Europa y Estados Unidos ha entendido que no puede permitirse que se puedan producir nuevos varapalos a su sistema que dificulten la libre circulación de datos desde o hacia su territorio.
 
La iniciativa tomada por Argentina inspirándose en el modelo europeo está siguiéndose por el resto de la región iberoamericana (México y Colombia tienen leyes siguiendo el modelo europeo y Chile y Brasil están discutiendo proyectos de leyes similares) y resulta una gran oportunidad para que todos los países que los principios de protección y también de libre circulación de datos personales sean efectivos a los dos lados del Atlántico. Es pronto para saber cómo funcionará el “Privacy Shield” norteamericano y qué postura adoptará Estados Unidos ante la evidencia de que la región iberoamericana ha abrazado el modelo del Reglamento Europeo de Protección de datos, pero lo que está claro es que, como bien saben en Argentina “it takes two to tango”.
 
(3) https://www.privacyshield.gov/welcome
(4) 
Para quien quiera ahondar en ese anteproyecto, adjunto un link http://www.allendebrea.com.ar/NovedadLegal/Details/1596/new-argentine-data-protection-bill--deadline-to-file-comments-with-the-dpa-feb-28,-2017 al análisis sobre el mismo realizado por el abogado argentino especialista en Protección de Datos Pablo A. Palazzi http://www.allendebrea.com.ar/Abogado/DetailsSocio/16?printPreview=False  que, en lo fundamental, sigue el modelo europeo del Reglamento General de Protección de Datos introduciendo en su derecho el concepto de “accountability” o responsabilidad proactiva de los responsables de tratamientos de datos.
 

Argentina y el liderazgo europeo en la regulación de la privacidad global
Artículo escrito por Javier Fernández-Samaniego y Pablo Palazzi.

Pablo A. Palazzi, pap@allendebrea.com.ar
Pablo Palazzi es abogado y socio del estudio Allende & Brea. Su práctica se focaliza en empresas de tecnología, propiedad intelectual y protección de datos personales.



Lunes, 27 de Febrero 2017

Nuevos modelos de negocio irrumpen con fuerza en el sector legal. Ya hace un tiempo que el mercado está presenciando la llegada de LPO (Legal Process Outsourcers) y firmas alternativas (Axiom Law, RiverView Law, etc.) que ofrecen sus servicios de un modo diferente al tradicional, tratando de adaptarse mejor a las necesidades del cliente, con mayores índices de eficiencia, flexibilidad y, en muchos casos, a un mejor precio.


¿Han llegado los LIMers para quedarse en la abogacía de negocios española?
Junto a estos modelos de negocio el Legal Interim Management (LIM) o prestación de servicios jurídicos en el marco de proyectos temporales tan conocido en el mundo anglosajón (Estados Unidos, Reino Unido) y en algunos países europeos como Bélgica o Países Bajos, empieza a ser una seria alternativa en España para responder a las necesidades puntuales que tienen despachos y asesorías jurídicas de empresa y -aquí está el cambio de tendencia- el LIM empieza a convertirse en un modelo de trabajo para muchos abogados que prefieren trabajar “por proyectos” en lugar de vincularse de forma indefinida con un despacho o una empresa.

El LIM consiste, pues, en la contratación de abogados (por parte de firmas/despachos de abogados, pero sobre todo de empresas) por periodos breves de tiempo, ya sea para cubrir una necesidad puntual de una compañía con motivo -por ejemplo- de una sustitución en el equipo legal, ya para abordar un proyecto jurídico concreto, generalmente -aunque no siempre- de carácter extraordinario o fuera del día a día del departamento legal de que se trate.

Como decíamos el LIM no es algo nuevo y ha pasado ya una década desde que, por ejemplo, el despacho británico Berwin Leighton Paisner LLP (BLP) creó su aplaudida división de LOD/ “Lawyers on Demand” y aunque el fenómeno tardó en llegar a nuestro despachos y asesorías jurídicas desde hace unos años venimos comprobando que la demanda de este tipo de abogados (LIMers) se ha incrementado y también se ha incrementado el número de abogados dispuestos a trabajar como LIMer.

Los factores son siempre de distinta índole, y afectan tanto a la empresa como al abogado: (i) para las compañías o grupos empresariales quizás el beneficio más evidente sea poder acometer proyectos jurídicos bien definidos, temporalmente acotados y que son consecuencia de una necesidad concreta y normalmente excepcional; y lo mejor: la eficiencia en costes al no tener que aumentar plantilla ni incurrir en costes sociales y el poder contar con un profesional (abogado) con un alto grado de especialización, que prestará sus servicios desde la propia compañía (integrándose en ella por un tiempo preestablecido), a la que aportará aire fresco, valor, criterio, conocimiento sectorial y una gran experiencia en operaciones similares. Es innegable que se trata de un marco de colaboración flexible y con un retorno seguro de la inversión. (ii) Para los abogados “LIMers”, el enriquecimiento de su curriculum en el caso de los más jóvenes o la satisfacción de la aportación de valor en el caso de los más senior es indudable,si bien el gran incentivo para este tipo de abogados viene por la flexibilidad y las grandes posibilidades de conciliación laboral que se convierte en uno de los atractivos principales (compatibilizar el trabajo con la docencia, la investigación o incluso con tener su propio despacho). Además, tienen la posibilidad de conocer diferentes compañías y ambientes de trabajo (y por tanto ganar experiencia in-house) para servir mejor a sus clientes: ello implica colaborar de manera estrecha con profesionales diversos y en diferentes áreas del derecho. Todo ello les proporciona unas habilidades profesionales que no siempre están al alcance de la mano de abogados que ejercen desde posiciones más “tradicionales”. Más ventajas: la posibilidad de elección de la jornada, la racionalización de horarios, la variedad de asuntos, no atarse profesionalmente. En fin, es caballo ganador.

Ahora bien, no todos los abogados valen para “LIMer” o abogado para un proyecto temporal y en nuestra experiencia es imprescindible que quien se plantee esta opción reúna unas cualidades muy concretas: (i) el abogado debe ser “operativo” rápidamente, de manera que resulta imprescindible aprender rápidamente las características de cada negocio. Tiene poco tiempo de integración en su nuevo entorno, por lo que se le exige facilidad de adaptación a la dinámica de una empresa o al ritmo de un equipo de trabajo: y es claro que no siempre resulta fácil adaptarse a proyectos ya en marcha y encajar de la noche a la mañana en una cultura empresarial determinada; (ii) la flexibilidad y, en ocasiones, la movilidad geográfica son dos características indispensables en el currículo de estos abogados; (iii) son imprescindibles un alto conocimiento técnico y experiencia profesional previa (muchas veces en un sector concreto) para poder proporcionar valor añadido y respuestas eficientes desde el principio; (iv) como en cualquier proyecto de otro sector de actividad, un abogado expresamente contratado para llevarlo a cabo ha de tener una clara orientación a resultados; (v) asimismo, es clave ser capaz de trabajar con autonomía, ya que en ocasiones el abogado no contará ni con personal de apoyo ni con supervisión de ningún tipo.

Si hablamos de retribución, el salario mensual de este tipo de abogados suele ser superior al de un abogado “tradicional” de similar categoría y experiencia:. El coste inherente a dicha contratación suele ser repercutido al proyecto que ha originado su contratación. Esta diferencia salarial (positiva) se justifica por el hecho de que el LIMer tiene que proporcionar resultados desde el mismo momento de su incorporación al proyecto; el periodo de adaptación debe reducirse al máximo precisamente por la temporalidad de su colaboración.

Si bien existen algunos obstáculos para el desarrollo de esta figura como el control de calidad del trabajo del LIMer, el régimen de responsabilidad y la nada desdeñable dificultad de localizar a esos LIMers cada vez están apareciendo en nuestro país firmas alternativas y plataformas que junto con algunas empresas de selección altamente especializadas están ayudando a la intersección de oferta y demanda y a la creación de un nuevo “mercado”.

Y es que, cada vez que desde una asesoría jurídica de empresa o un despacho de abogados se plantea la disyuntiva de llevar a cabo una contratación por una exigencia temporal concreta o o por la carencia de una especialidad concreta es el momento de pensar en la figura de un LIMer. También cuando busquen aire fresco, nuevas ideas y criterio jurídico muy orientado al negocio, cuando busquen eficiencia y flexibilidad. Y todo ello a un precio razonable, huyendo de los costes fijos cuya justificación es más que cuestionable en muchos casos. El mercado legal necesita y pide a gritos estas nuevas formas de prestar servicios jurídicos. La rueda gira muy rápidamente en estos tiempos, así que debemos aprender de nuestro entorno internacional y de mercados legales más evolucionados. El LIM ha venido para quedarse. ¡Pongámoselo fácil!

¿Han llegado los LIMers para quedarse en la abogacía de negocios española?
Marta del Coto. marta.delcoto@iterlegis.es
Marta del Coto es consultora de Iterlegis Legal Staffing Solutions, S.L. desde 2014 y responsable de la oficina de Barcelona de la firma. Licenciada en Derecho por la Universidad de Barcelona (1992 Abad Oliba, Fundación San Pablo C.E.U.), y es Postgraduada en Técnicas de Gestión Empresarial 
por la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales (Universidad de Barcelona). Diez años en el departamento de Derecho Mercantil de Landwell-PricewaterhouseCoopers en Barcelona y cinco en el equipo gestor de la red internacional de abogados de PwC (PwC’s Global Legal network) permiten tener a Marta del Coto una perspectiva privilegiada de la práctica legal. Ahora, consultora de Iterlegis Legal Staffing Solutions y responsable en Barcelona, toma el pulso cada día al mercado de la búsqueda de abogados.



Lunes, 30 de Enero 2017
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Javier Fernández-Samaniego
Javier Fernández-Samaniego
Ardiel Martinez
Socio Director de Samaniego Law. Abogado y especialista en asesoramiento contractual y contencioso de proveedores y clientes de Tecnologías de la Información. Fue uno de los abogados pioneros en España en el asesoramiento en materia de protección de datos de carácter personal. Asesora a empresas nacionales y multinacionales en contratos de outsourcing, nuevos modelos de negocio vertebrados en tecnologías disruptivas y en la prevención y resolución de conflictos que involucran cuestiones tecnológicas complejas. Cuenta con estrechos vínculos en Estados Unidos y Latino América. Es árbitro de la sección especializada en TIC de la Corte de la Cámara de Comercio de Madrid y asociado del Club Español de Arbitraje. Es mediador acreditado por CEDR de Londres y forma parte del Panel de Distinguidos “Neutrales” de CPR en Nueva York. Abrió la oficina de Madrid de Bird & Bird en 2005 y anteriormente colaboró profesionalmente con los despachos Linklaters y Cuatrecasas. Comenzó su carrera como abogado en el ente público CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial). Miembro del Consejo Académico de FIDE. Senior Fellow del College of Law de FIU -Florida International University.



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