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Blog de la Fundación para la Investigación sobre el Derecho y la Empresa




Es digital, estúpido.


Lunes, 1 de Enero 2018

He querido utilizar la versión digital de la famosa frase utilizada por Bill Clinton en su exitosa campaña en las presidenciales americanas de 1992 contra George H. W. Bush (“Es la economía, estúpido”), para establecer algunos pronósticos sobre lo que puede ser la evolución del Bitcoin en los próximos años.



La mayoría de los analistas de medios económicos hablan de burbuja a punto de estallar. Esos son los casos de Jamie Dimon (JP Morgan), John Wasik (Forbes) o Eric Schiffer (Bloomberg) sólo por citar algunos de las decenas de artículos que se han podido ver últimamente en las noticias y que pronostican una hecatombe del fenómeno Bitcoin*. El calificativo de burbuja me resulta en cualquier caso un poco extraño, ya que es un término utilizando a posteriori, cuando se ha producido, no antes de que se produzca.
 
Y en cualquier caso, estoy de acuerdo en que un valor del mundo real que creciera con esa velocidad, se podría calificar como de burbuja. Pero el mundo digital es diferente y la historia ya nos lo ha enseñado. Tratar de predecir la futura evolución del Bitcoin a partir de lo que sabemos o hemos aprendido del mundo real es un profundo error en el que la mayoría de analistas están cayendo.
 
Pondré un ejemplo para ilustrarlo. Un avión en 1974 de París a Nueva York costaba 900 dólares y tardaba 7 horas en realizar su recorrido. Si el progreso de los aviones (mundo real) hubiera sido similar al de los ordenadores (mundo digital), el avión debería tardar en la actualidad 1 segundo en realizar la ruta y costar 1 centavo de dólar. Y sin embargo los ordenadores sí han cumplido esa progresión siguiendo la Ley de Moore enunciada por el vicepresidente de Intel en los años 70. El mundo real está presidido por las progresiones aritméticas y el mundo digital por las geométricas. El Bitcoin es una divisa digital caracterizada por su naturaleza deflacionista basada en una creación controlada y exponencialmente decreciente, con una producción limitada a 21 millones y cobertura mundial. Y ante todo es un activo digital. Todas las cosas en el mundo digital crecen de forma radicalmente diferente al mundo real. Eso ya lo aprendimos con la web 2.0. Por tanto no nos debería extrañar que el Bitcoin y otras criptomonedas alcancen en el futuro inmediato tendencias alcistas difíciles de explicar para cualquier tipo de mercado alejado de la realidad digital. Porque el mundo digital es muy diferente al real tanto en progresión como en números y forma de crecimiento. Tal vez por eso cuesta tanto aceptar con cierta lógica que la moneda haya disparado su cotización en los últimos tiempos. Aunque en realidad ha seguido una trayectoria más o menos prevista en 2014 ** y que guarda enormes similitudes con la curva de crecimiento del activo oro *** en los años 70. Y el oro no era ni es una burbuja.
 
De hecho, ya el mundo digital nos ha demostrado que progresa geométricamente y no aritméticamente. Si en el año 98 nos hubieran dicho que iba a haber una especie de asociación en unos años que por número de socios se podría situar como el segundo país del mundo, como es en la actualidad Facebook, directamente nos hubieran tildado de locos porque no se puede organizar algo de esas características. Sin embargo hoy en día Facebook es una realidad de 1.100 millones de personas, cuando las mayores asociaciones del mundo real, con estructuras centenarias y complejos sistemas burocráticos de funcionamiento, apenas pueden llegar al millón de socios, como es el caso de Cruz Roja. Una vez más las cifras del mundo digital no pueden compararse con las del mundo real. Se mueven con parámetros y escenarios diferentes.
 
De esta forma, lo previsible para el precio del Bitcoin en los próximos años, que irá acompañado de incursiones en los mercados bursátiles o de futuros como ha ocurrido últimamente con CBOE o CME, será de una progresión imparable no exenta de altibajos como ya hemos visto en los últimos días de diciembre. Quienes llevan ya algo de tiempo en el mundo de las criptofinanzas se han acostumbrado ya a estos altibajos y pueden observar con relativa tranquilidad como el Bitcoin un día baja hasta un 20% y al día siguiente sube un 30% sobre una corriente que hasta ahora ha sido alcista. Esos increíbles movimientos para el mundo real, son completamente habituales en el mundo digital.
 
En cualquier caso, hay un buen número de incógnitas que van a marcar el futuro, como va a ser la entrada en funcionamiento de la red relámpago de Bitcoin, la regulación que vayan imponiendo los Estados, los importantes retos de seguridad a los que se va a enfrentar y el fenómeno de la bitcoinización de algunas economías entre otros. Eso va a marcar un futuro alcista y ayudará a establecer la velocidad de consolidación de la moneda. Pero el Bitcoin está aquí para quedarse y para poner en marcha junto con su tecnología base, el blockchain, la Internet de los valores que desplegará una economía alternativa a la tradicional, con sus propios parámetros y forma de funcionamiento y con un carácter descentralizado, universal, desintermediado y más democrático, donde los usuarios serán dueños de sus propios activos sin intermediarios de por medio. Es solo cuestión de tiempo.
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* ver http://time.com/money/5066095/bitcoin-cryptocurrency-bubble-pop-signals/?utm_source=time.com&utm_medium=email&utm_campaign=the-brief&utm_content=2017122011am&xid=newsletter-brief

** https://steemit.com/bitcoin/@jonasbostoen/extremely-accurate-bitcoin-price-prediction-chart-from-2014 
 
*** https://medium.com/swlh/will-the-futures-market-do-to-bitcoin-what-it-did-to-gold-b7d35704641
 

Es digital, estúpido.
Joaquín López Lérida
 (http://es.linkedin.com/in/joaquinlopezlerida/)  es Doctor en Informática, Ingeniero de Telecomunicación y Master en Coaching Ejecutivo por AECOP. En la actualidad es CEO de Kolokium (www.kolokium.es), una empresa dedicada al desarrollo de tecnologías blockchain. Adicionalmente, es profesor de economía digital en la Escuela de Organización Industrial (www.eoi.es) y director de la conferencia TEDxSevilla (www.tedxsevilla.com). Es autor de libro “La economía de blockchain: los modelos de negocio de la nueva web”, la publicación sobre blockchain en castellano más vendida en el mundo en el año 2016.

Con anterioridad ha participado y puesto en marcha diferentes start-ups centradas fundamentalmente en el negocio digital y ha sido director de tecnología de Sandetel SA, gerente de negocio electrónico de Arthur Andersen, profesor asociado de la Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Politécnica de Madrid y Universidad Alfonso X El Sabio de Madrid, e investigador en la Universidad de Stanford, California. 


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Javier Fernández-Samaniego
Javier Fernández-Samaniego
Ardiel Martinez
Socio Director de Samaniego Law. Abogado y especialista en asesoramiento contractual y contencioso de proveedores y clientes de Tecnologías de la Información. Fue uno de los abogados pioneros en España en el asesoramiento en materia de protección de datos de carácter personal. Asesora a empresas nacionales y multinacionales en contratos de outsourcing, nuevos modelos de negocio vertebrados en tecnologías disruptivas y en la prevención y resolución de conflictos que involucran cuestiones tecnológicas complejas. Cuenta con estrechos vínculos en Estados Unidos y Latino América. Es árbitro de la sección especializada en TIC de la Corte de la Cámara de Comercio de Madrid y asociado del Club Español de Arbitraje. Es mediador acreditado por CEDR de Londres y forma parte del Panel de Distinguidos “Neutrales” de CPR en Nueva York. Abrió la oficina de Madrid de Bird & Bird en 2005 y anteriormente colaboró profesionalmente con los despachos Linklaters y Cuatrecasas. Comenzó su carrera como abogado en el ente público CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial). Miembro del Consejo Académico de FIDE. Senior Fellow del Steven J Green School of International and Public Affairs (FIU - Florida International University).