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La Organización del Trabajo (OIT) ha lanzado una nueva iniciativa relativa al futuro del trabajo que surge como respuesta a las dificultades que se plantean a nivel global para abordar todas las repercusiones derivadas de un proceso de continua transformación para las relaciones laborales y el empleo en el que emergen con fuerza tres impulsores disruptivos de grandes cambios: (i) la globalización; (ii) la digitalización y (iii) la demografía. La iniciativa de la OIT sobre el futuro del trabajo pretende lanzar un proceso de debate global en todos los Estados Miembros (en España ya se ha constituido un Comité del futuro del trabajo con presencia institucional del Ministerio de Empleo y Seguridad Social y de los agentes sociales) y se estructura en torno a cuatro ejes temáticos: (i) trabajo y sociedad; (ii) trabajo decente para todos; (iii) la organización del trabajo y la producción; y (iv) la gobernanza del trabajo.


El futuro del trabajo y la economía colaborativa: el club de los unicornios.
El tercer eje temático de los citados sobre la organización del trabajo y la producción está inexorablemente unido a la economía colaborativa o "gig or sharing economy" (o también llamada "peer to peer industry") que se ha expandido desde UBER a otros sectores diseminando lo que se conoce como "la uberización de las relaciones laborales" basada en el trabajo a demanda o "on demand workforce" y en la proliferación de la figura del freeland y de los "crowdworkers" (por ejemplo, en alojamientos turísticos privados -AIRBNB- o en plataformas de venta de productos -ETSY-). La nueva economía colaborativa representa el triunfo del consumidor que en una sociedad hiperconectada se ha colocado en el centro de los modelos de negocio y que en algunos mercados y países está alcanzando una presencia dominante. Se trata de un modelo que se basa en la flexibilidad como regla general (y no como excepción) en la prestación de los servicios y en dónde los profesionales se adaptan a la demanda en el dónde, cómo, cuántas horas trabajan en un entorno colaborativo y de confianza con los clientes para búsqueda de un beneficio común. El consumidor es un público joven que busca, cada vez más, experiencias por encima de posesiones. El resultado es una oferta flexible y adaptada a los requerimientos puntuales de la demanda.

El medio facilitador de la economía colaborativa es, por excelencia, la tecnología que ha posibilitado el desarrollo de todo tipo de aplicaciones que empoderan al consumidor y lo capacitan para ser parte activa del modelo productivo sin el uso de intermediarios mediante una comunicación directa entre oferta y demanda. Las plataformas colaborativas, de este modo, anulan el rol del intermediario tradicional aunque se precisa que se apueste por una relación de confianza con el cliente que permita su entrada y recurrencia en el servicio o producto que se comercializa. Esa confianza se logra con las plataformas digitales o las apps que funcionan de manera rápida, transparente y eficaz para poner en contacto al cliente y al prestador del servicio. Además, el propio consumidor puede convertirse en "prosumidor" o microemprendedor siendo productor u ofertante de servicios cuando dinamiza el consumo y crea tendencias y arrastra consumidores a una determinada plataforma. Es la revolución del "freelance" que también está alterando y derribando mitos y afectando a las estructuras laborales de las instituciones laborales según aparecen reguladas en las normas laborales.

La realidad colaborativa de nuevas empresas ya tienen su propio nombre en Wall Street: el unicornio. El término se refiere al animal mitológico que tiene cualidades fabulosas y ahora en su acepción en el mundo de la empresa remite a empresas tecnológicas no cotizadas que generan una gran esperanza de riqueza y algunas de las cuales antes de su salida a Bolsa gozan de una valoración de más de mil millones de dólares. Así por ejemplo, la valoración económica de algunos unicornios es enorme: Airbnb alcanza 27.000 millones de dólares y Uber llega a 62.500 millones. El concepto "club de los unicornios" fue acuñado por Aileen Lee, fundadora del fondo de capital riesgo Cowboy Ventures. Entre los primeros unicornios más famosos destacan Google y Amazon (internet); Cisco (telecomunicaciones); Oracle y Microsoft (ordenadores) pero en los últimos años los unicornios son empresas de la economía colaborativa: Uber/Ola/Lyft/BlaBlaCar (servicios de transporte); Airbnb/Homeaway/We Work (alojamientos turísticos); Ebay/Trade Me/Etsy (productos); WhatsApp/Skype (telecomunicaciones); Alibaba (comercio minorista); Facebook (red social); Society One/Kickstarter/Lending Club/Prosper (entidades financieras sin dinero real); Netflix (películas); Freelander (Servicios); Chegg (Educación) o Instacart (Logística). Es más: muchas empresas tradicionales no nacidas en la economía colaborativa están adaptando y evolucionando sus modelos de negocio a la nueva realidad promoviendo una relación más directa y digital con el consumidor y cliente, fomentando comunidades de usuarios y desplazando y girando a nuevas formas de organización del trabajo.

Estos nuevos unicornios se debaten entre la regulación o la prohibición tanto por organismos internacionales  como por los Estados una vez están introduciendo nuevas formas de producción y de trabajo que, en ocasiones, escapan de la aplicación de la normativa laboral, fiscal, de competencia, mercantil, etc. Existen en relación a esta nueva realidad productiva pronunciamientos muy dispares de los Tribunales desde el reconocimiento o la publicación de sanciones a los operadores en distintos países por lo que urge obtener un mayor margen de certeza para operadores, competidores y clientes. La Comisión Europea se ha pronunciado explícitamente en favor de la regulación jurídica de la economía colaborativa. http://ec.europa.eu/growth/single-market/strategy/collaborative-economy/ La OIT por su parte ha analizado este fenómeno desde la perspectiva laboral por la aparición e impacto de los crowdworkers.http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---ed_protect/---protrav/---travail/documents/publication/wcms_443267.pdf

En resumen, parece claro que el futuro de la economía colaborativa no es una moda pasajera que aplique solo a las start ups sino un cambio disruptivo y profundo de paradigma que afecta a todas las empresas actuales y futuras y que se ven afectadas por la aparición de nuevos modelos de negocio más localizados, personalizados y a demanda pero también por nuevos modelos de trabajo y organización. La economía colaborativa desde la perspectiva de compliance implica enormes retos y amenazas y también grandes oportunidades que tendrán que ser resueltas con nueva normativa o, incluso, con nuevos espacios de negociación colectiva o de autorregulación de la economía colaborativa para buscar una seguridad jurídica que integre los intereses de los nuevos operadores, de los usuarios de los servicios y de los trabajadores.
 



Viernes, 2 de Diciembre 2016
CARLOS DE LA TORRE GARCÍA
Ardiel Martinez
Ardiel Martinez
Abogado Of Counsel del Departamento Laboral de Baker&Mckenzie. Especialista en asesoramiento laboral y de Seguridad Social de clientes nacionales e internacionales. Comenzó su carrera profesional como Inspector de Trabajo (ahora en excedencia) y ha sido Director de RRHH del Instituto de Crédito Oficial y Consejero de Fomento de la Embajada de España en Londres y desempeñado cargos internacionales como Representante Permanente de España en la OMI y en el FIDAC y Consejero de CECA. Ha sido profesor asociado de Derecho del Trabajo de la Universidad Carlos III de Madrid y cursado programas de postgrado en el Instituto de Empresa y en IESE. Asesora a empresas multinacionales en España y coordina el asesoramiento laboral en otros países o jurisdicciones en contratos de trabajo, negociación colectiva de convenios y/o acuerdos de empresa, periodos de consulta en reestructuraciones de empresas. Es mediador en conflictos laborales. En la actualidad es codirector de los Foros de FIDE "Actualidad Laboral" y "La RSE y el Derecho". Es Vicepresidente de la Asociación de Directivos de Relaciones Laborales (ADIRELAB) y miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación Internacional de Abogados Laboralistas (AIAL). Es coautor de los siguientes libros: "Mercado laboral sostenible 2020: estrategias públicas y empresariales" (2012, Ed Wolters Kluwer) ,"Innovación y Responsabilidad social: tándem de la competitividad" (2013, Ed. Wolters Kluwer) y "Reestructuraciones de empresas y planes sociales de acompañamiento (2010, Ed. Cinca).